Legisladores de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión ratificaron los nombramientos de María del Carmen Bonilla Rodríguez como subsecretaria de Hacienda, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y a Omar Reyes Colmenares, como jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dependiente de la SHCP.
El dictamen con la aprobación de los dos funcionarios pasará al pleno de la Comisión Permanente, para someterlo a votación de los diputados y senadores.
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María del Carmen Bonilla y Omar Reyes, quienes fueron propuestos en sus nuevos cargos por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, comparecieron este miércoles ante la Tercera Comisión de Asuntos Económicos de la Comisión Permanente.
Ante los legisladores que los recibieron, Bonilla Rodríguez reconoció que la economía mexicana enfrenta presiones inflacionarias, que desafían los intentos por reducir las tasas de interés; al tiempo que la actividad productiva se encuentra en un proceso de desaceleración.
María del Carmen Bonilla también hizo una defensa de la política de endeudamiento del gobierno federal, al explicar que adquirir financiamiento en mayor parte dentro del país y en moneda nacional reduce los riesgos para las finanzas públicas de enfrentar choques por la volatilidad de los mercados internacionales.
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En tanto, Omar Reyes aseguró que el trabajo de la UIF no consistente solamente en detectar y prevenir operaciones con recursos de procedencia ilícita, sino que el organismo también debe presentar elementos de prueba para judicializar casos, recuperar activos y contribuir a la prevención de actividades ilegales en el sistema financiero.
“Mi compromiso es potenciar cada una de estas funciones, con tecnología, cooperación interinstitucional y una visión estratégica”, dijo Reyes Colmenares.
Destacó que la UIF es el ojo técnico y jurídico que observa, analiza y previene los flujos financieros ilícitos que alimentan las estructuras del crimen, la evasión fiscal y la corrupción, por lo que hoy más que nunca debe consolidarse como una instancia con autonomía técnica, capacidad de análisis prospectivo y fortaleza operativa, pero también una institución con vocación ética-humanista.
GC





