Los senadores del Partido Demócrata de Estados Unidos hacen sus mayores esfuerzos para sacar adelante la Ley de Reducción de la Inflación, que propuso el presidente norteamericano Joe Biden a consideración del Congreso de ese país, y que aspira a reducir los precios de los medicamentos, mitigar los efectos del cambio climático y disminuir el déficit público.

También se pretende fiscalizar más a las grandes empresas, entre otros objetivos.

El debate comenzó ayer y continúa este domingo, en aras de alcanzar los votos necesarios para sacar adelante el proyecto de ley, uno de los más ambiciosos del gobierno de Biden, si bien los demócratas han tenido que recortar el plan original para facilitar su aprobación.

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En un principio, se planteaba que las medidas involucraran un valor equivalente a 3 billones de dólares, pero se redujo a 669,000 millones de dólares (mdd).

El Senado de Estados Unidos aprobó este sábado comenzar el proceso de discusión de la Ley de Reducción de la Inflación, una votación que era el paso previo para que los senadores de ambos partidos pudieran empezar a debatir la medida.

Votaron a favor los 50 senadores demócratas, y en contra los 50 republicanos, por lo que hizo falta el voto de desempate de la vicepresidenta, Kamala Harris, para inclinar la balanza hacia el sí.

En su discurso anunciando la votación, el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, aseguró que se trata de una legislación “para las familias que no pueden llegar a fin de mes, para los ancianos que no pueden pagar sus medicamentos y para los niños con asma”.

En los discursos previos a la votación, los demócratas defendieron que el paquete legislativo, que considera la mayor inversión pública contra el cambio climático en la historia del país, permitirá reducir la dependencia energética y bajar los precios de la electricidad, invirtiendo en compañías estadounidenses.

También argumentaron que reducirá el déficit fiscal y permitirá bajar los precios de algunos medicamentos, lo que a su vez aliviará ligeramente las presiones de una inflación desbocada.

Lo anterior, debido a que el proyecto pretende extender tres años, hasta 2025, el programa para abaratar y ampliar una cobertura sanitaria asequible. De salir adelante, Medicare, el plan de cobertura sanitaria para los mayores de 65 años, podrá negociar por fin los precios de las medicinas recetadas.

En tanto, los republicanos advirtieron contra el peligro de subir impuestos durante un período de contracción económica y argumentaron que la ley hará que las clases trabajadoras sufran las consecuencias del “despilfarro” de los demócratas, haciendo que suba la inflación.

El proceso podría alargarse hasta el lunes o el martes, según explicaron fuentes de la Cámara Alta. Posteriormente, la Ley de Reducción de la Inflación irá a la Cámara de Representantes, que está bajo control demócrata.

GC