El vicepresidente y analista senior para proyectos de infraestructura de Moody’s, Adrián Garza, advirtió que aún hay riesgo de que se baje la calificación de los bonos del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) a especulativos o basura. En conferencia de prensa, señaló que la agencia observará cómo evoluciona la oferta de recompra por 1,800 millones de dólares (mdd) que está realizando el gobierno mexicano. Refirió que no se espera que el gobierno compre más allá de lo anunciado, lo que abre la puerta a los fondos buitre para que lancen ofertas de compra.
“Si bajan a ‘bonos basura’, prácticamente los fondos buitre estarán al acecho”, fijó.
Cabe mencionar que los 1,800 mdd van a salir del fideicomiso del NAIM, el cual tiene cerca de 5,000 mdd, aunque tampoco se descarta que se lleguen a usar recursos del presupuesto.

Daño por cancelar NAIM está hecho

Por otro lado, Jaime Reusche, analista soberano de la agencia, indicó que el factor que más desconfianza está generando en los mercados es la cancelación de la obra del NAIM, debido a la manera en la que se llevó a cabo y a las consecuencias que resultaron. Apuntó que aunque el nuevo gobierno está en un proceso de aprendizaje, “el daño ya está hecho y ha generado costos reales”.
“Los mercados financieros vieron que aumentó el ruido político y se generó bastante incertidumbre. Eso mueve los indicadores financieros de corto plazo. “La gran pregunta es cuánto van a tolerar los mercados y si eso afectará los fundamentos económicos. Habrá que esperar, porque es un giro poco ortodoxo al que no están acostumbrados los inversionistas”, expuso.
En este contexto, Reusche añadió que, ahora los inversionistas estarán pendientes de “si el gobierno toma lecciones de este tema de la cancelación del NAIM, el costo fiscal y todos los factores en los que ha terminado este tema”. Añadió que recuperar la confianza se convirtió en uno de los grandes retos que ya enfrenta la administración de Andrés Manuel López Obrador y subrayó que la tarea “no será fácil”, pues además, existe el riesgo de que haya un “contagio” de un sentimiento negativo sobre perspectivas de inversión, “y por consiguiente en el crecimiento económico del país”.
“Este es un tema que puede generar ruido en el corto plazo, y en el mediano plazo puede llevar a que estos movimientos de mercados financieros contaminen a la perspectiva económica de México”, reiteró.
Reusche destacó que una forma en la que el nuevo gobierno podría enfrentar la situación es “dar señales de que no se darán giros bruscos en la política económica y fiscal”. erc