Los aumentos abruptos en precios de agropecuarios tienden a revertirse en el corto plazo, resaltó Citibanamex, luego de que, en octubre reportaron una inflación mensual de 1.73%, la más alta de los últimos 20 años para un décimo mes.
Lo anterior se debió al incremento significativo en los precios de frutas y verduras (4.29%), particularmente de jitomate, tomate verde y papaya, ya que la inflación de pecuarios registró una ligera caída mensual (- 0.18%).
Así, según las cifras publicadas este jueves por el Inegi, los precios no subyacentes crecieron 1.46% mensual, por arriba del promedio histórico de la variación mensual de octubre (1.38%). La tasa anual se ubicó en 7.68%, desde 6.50% en septiembre.
Cabe mencionar que los precios de energéticos y tarifas autorizadas aumentaron en 1.23% mensual, debido principalmente al incremento estacional en las tarifas de electricidad ante el fin de los subsidios de temporada cálida en varias ciudades.
“La inflación anual repuntó este mes debido al incremento en la inflación de productos agropecuarios, particularmente de ciertas frutas y verduras.
“Como hemos señalado en ocasiones anteriores, en general los incrementos abruptos en estos precios como los registrados en octubre, tienden a revertirse en el corto plazo, por lo que estimamos una disminución gradual de la inflación anual no subyacente hacia delante”, expuso Citibanamex en una nota oportuna.
Respecto al rubro subyacente, la institución financiera resaltó que se ha ubicado “bastante en línea con lo estimado y con una tendencia de estabilización modestamente por debajo de su promedio histórico, sobre todo relacionado con la menor inflación de mercancías”.
Según el Inegi, este componente tuvo un incremento mensual de 0.28% en octubre, que es su menor avance para un mes igual desde 2020. A tasa anual, registró una tasa de 3.80%, la más baja desde noviembre del 2020 (3.66%).
“No vemos condiciones para caídas significativas adicionales en este componente considerando que se ubica muy por debajo de su promedio de largo plazo, la depreciación del peso de meses recientes y que la desaceleración que estimamos para el consumo privado se concentraría en los servicios.
“Además, las presiones en los precios de los servicios permanecen elevadas, con la inflación mensual de este componente ubicándose todavía por arriba de sus promedios históricos, y con la inflación anual que apenas descendiendo a 5.0%, muy alejada de su promedio de los 10 años previos de 3.6%”, mencionó.
En este sentido, la institución financiera estima que la disminución de las presiones sobre el componente de servicios será más visible hasta dentro de unos meses, “una vez que las condiciones en el mercado laboral se relajen de manera más significativa”.
“Ante el panorama descrito, estimamos la inflación general y subyacente al cierre de 2024 en 4.4% y 3.8%, respectivamente, y para 2025 en 3.8% y 3.7%, mismo orden”, concluyó.
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