El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) destacó que el incremento en el empleo formal reportado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante julio es positivo para México, pero aclaró que no representa una generación real de nuevos empleos, sino el registro de trabajadores que ya laboraban en esta modalidad.

Según datos del IMSS, en julio se sumaron 1,266,025 puestos de trabajo, el mayor incremento mensual registrado en la historia. Este aumento se atribuye principalmente a la incorporación de trabajadores independientes de plataformas digitales, tras el inicio de una prueba piloto de aseguramiento para este grupo.

Con este resultado, la creación de empleo formal en lo que va del año alcanzó 1,353,312 puestos, y en los últimos 12 meses creció en 1,259,903 empleos, equivalente a una tasa anual del 5.6%. Al 31 de julio, el IMSS registró un total histórico de 23,591,691 empleos afiliados, de los cuales 82.7% son permanentes y 17.3% eventuales.

El CEESP subrayó que, aunque la cifra refleja un avance en el empleo formal, “no representa la creación de nuevos empleos, sino simplemente el registro de los que ya existían en esta modalidad”.

Por ejemplos como el anterior, el organismo reiteró que el número de afiliados al IMSS no es un indicador completamente confiable para medir la generación de nuevos puestos laborales.

Tradicionalmente, la afiliación al IMSS ha sido vista como sinónimo de creación de empleo formal, pero sus características pueden inducir a errores o percepciones equivocadas sobre la dinámica laboral. El CEESP recordó que el registro incluye tanto el Régimen Obligatorio, que corresponde a empleos con relación laboral subordinada y remunerada, como el Régimen Voluntario, producto de decisiones individuales o colectivas, además de diversas modalidades de aseguramiento.

“Como lo advierte el propio instituto, el total de asegurados en el IMSS incluye todas las modalidades de aseguramiento, a excepción de pensionados y jubilados. Y que un asegurado puede registrarse en más de un tipo de afiliación, de tal manera que la cifra de asegurados contabiliza a esos casos tantas veces como tipos de afiliación mantengan.

Evidentemente, ello implica que el número de trabajadores afiliados puede cambiar sin que ello signifique un cambio en el empleo”, mencionó el CEESP, el cual añadió que durante periodos recientes, el ritmo de aumento de afiliados al IMSS superó al crecimiento económico, lo que generó confusión entre analistas.

Si realmente la afiliación fuera nuevo empleo, indicó, la implicación sería una caída sostenida y muy pronunciada de la productividad laboral en el sector formal.

El organismo también destacó que la inclusión de trabajadores de plataformas digitales reducirá la tasa de informalidad en aproximadamente dos puntos porcentuales, aunque esta seguirá siendo superior al 50% de la población ocupada en México.

Si bien es cierto que una parte significativa de los nuevos registros corresponde a formalización de trabajadores que ya estaban empleados, también incluye nuevos empleos, aunque no suficientes para cubrir las necesidades laborales del país”, señaló.

Asimismo, el Centro acentuó que no existen cifras precisas para diferenciar la formalización de trabajadores ya ocupados y la creación real de empleos dentro del total de registros, pero estiman que cerca de la mitad del aumento responde solo a nuevas afiliaciones de personas con empleo previo.

Finalmente, aunque reconoció los beneficios de la formalización para los trabajadores, insistió en la necesidad de consolidar la creación de empleos de calidad y mejor remunerados.

Por ello, recomendó complementar el análisis del empleo formal del IMSS con la Encuesta de Ocupación y Empleo que publica el INEGI para obtener una visión más robusta de la evolución laboral en México.

“Indudablemente apoyamos la formalización del empleo y la incorporación de trabajadores de plataformas digitales al IMSS es una buena noticia. Sin embargo, el uso del total de afiliados como indicador de creación de empleo debe considerarse con cautela, pues presenta deficiencias para medir la evolución real del mercado laboral formal y total”, concluyó el CEESP.

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