El subgobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León, indicó que, para no generar mayores presiones inflacionarias, se debe evitar el aumento desproporcionado al salario mínimo, el cual debe guardar una proporción debida con las ganancias en productividad de quienes reciben los salarios. En entrevista para Fórmula Financiera, Díaz de León señaló que, ese aspecto está incluido en elementos que están considerados en el balance de riesgos para la economía mexicana y los cuales son: 1.- Lo que está sucediendo en Estados Unidos y “los efectos que pudiera producir en los mercados financieros al tener tasas más altas, y que pudieran poner presión en los tipos de cambio”. 2.- La depreciación del peso asociada a la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y donde destaca la posibilidad de estos incrementos en el salario mínimo, que pudieran no guardar una proporción debida con las ganancias en productividad.
“En este sentido, lo importante es que no se convierta en una presión de costos que pudiese reflejarse en revisiones a la laza en precios y en inflación”.
3.- “La determinación de muchos precios de la economía que deben guardar congruencia con las variables reales que le dan soporte, y que en el caso de los salarios es la productividad”. Con respecto al actual nivel de inflación, el subgobernador de Banxico determinó que el aumento está asociado a un incremento en el componente no subyacente del gas LP.
“El Gas LP ha tenido revisiones al alza, muy importantes en su mercado de referencia, y esto ha dado lugar a una presión y a un incremento de los choques de oferta, que son transitorios y que no deben tener un legado o un efecto en la determinación de precios. “Para ilustrar por qué es el caso, podemos ver lo que está pasando con la inflación subyacente. Pasó de agosto a septiembre de 5% a 4.8%, y en octubre paso a 4.77%. En el caso de la inflación subyacente, que es menos sujeta a estos choques, ahí sí se percibe una tendencia de desaceleración gradual y sostenida.
Díaz de León dejó en claro que, en las semanas restantes del 2017, el nivel de inflación irá descendiendo gradualmente y que para 2018, el descenso será mucho más claro y franco.
“No hemos proporcionado cifras, y menos a corto plazo, porque están sujetas a mucha posible volatilidad, pero claramente la idea es que la inflación continúe de manera descendente de aquí a diciembre y ya con una franca convergencia hacia la meta de 3% en el 2018”, concluyó.
ERC