El gobierno federal defendió que los ajustes arancelarios aprobados en el Congreso de la Unión forman parte de una estrategia amplia de política económica orientada a fortalecer la planta productiva nacional, evitar la pérdida de empleos y detonar nuevas inversiones, sin generar presiones inflacionarias.

Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que estas medidas están integradas en el Plan México, diseñado desde el inicio de la administración como un eje para el desarrollo principalmente industrial del país.

En su exposición, la mandataria enfatizó que el diseño de la política arancelaria se hizo con cuidado para no trasladar costos a los consumidores.

Recuerden que desde que llegamos al gobierno planteamos un plan para el desarrollo principalmente industrial del país. Se llama Plan México. No solo industrial, pero en una parte fundamental.

No va a haber inflación ni en alimentos derivados de estas medidas, ni en muchísimos productos“, aseguró la jefa del Ejecutivo, al tiempo que precisó que muchos productos intermedios mantuvieron el arancel que ya tenían previamente, sin incrementos, con el fin de no afectar las cadenas productivas.

Sheinbaum reiteró que el objetivo central de su política es no perder empleos y aumentar las fuentes de trabajo, apoyándose en distintos instrumentos de política económica y en la inversión pública y privada.

En ese contexto, señaló que la conveniencia de aplicar impuestos a la importación depende de las circunstancias, y recordó que desde el arranque del gobierno se planteó una política de sustitución de importaciones en áreas específicas, ante el hecho de que México importa y exporta montos similares en valor en dólares.

La presidenta reiteró que el propósito de fondo es importar menos y exportar más, una meta que, dijo, fue definida incluso antes de que iniciara el nuevo mandato presidencial en Estados Unidos de Donald Trump.

Planteamos el Plan México desde que entramos al gobierno“, dijo la mandataria, quien subrayó que este proyecto no se limita a los Polos de Bienestar o Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, sino que se complementa con inversiones públicas en infraestructura, como trenes, agua y carreteras, además de inversiones privadas impulsadas por incentivos establecidos desde el inicio del sexenio.

Finalmente, Sheinbaum sostuvo que estas acciones buscan un desarrollo con justicia, mediante un conjunto de medidas que no están dirigidas contra ningún país en particular.

No van dirigidas a ningún país, sino sencillamente a que no se pierdan más empleos en ciertas industrias estratégicas”, afirmó, al destacar que se trata de sectores en los que México cuenta con una experiencia productiva relevante y que requieren condiciones adecuadas para mantenerse y crecer.

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