El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reiteró que los aranceles aprobados por México a importaciones provenientes de países con los que no existe un tratado de libre comercio tienen como objetivo central proteger hasta 350 mil empleos.
La medida, subrayó, responde a un deterioro acelerado en sectores clave de la economía nacional y busca corregir distorsiones que afectan la competencia y el mercado laboral.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario explicó que los gravámenes atienden demandas específicas de las industrias textil y del vestido, calzado, acero y automotriz, donde se concentran los mayores impactos al empleo.
En estos sectores, dijo, el problema no es la falta de competitividad, sino la entrada de productos con precios por debajo de los referentes internacionales, lo que rompe el equilibrio del mercado.
“Es donde estamos viendo más afectaciones, no porque no puedan competir, sino porque se están recibiendo productos con precios por debajo de los precios de referencia internacional, es decir, no hay piso parejo. Con piso parejo no sería justificado aplicar un arancel, pero cuando el piso está disparejo tienes que corregir, remediar esa desventaja o esa injusticia”, expuso.
Ebrard detalló que, en los últimos dos años, las importaciones de acero crecieron 12.4 por ciento; en la industria del vestido, 20.8 por ciento; y, al considerar plataformas digitales y calzado, el aumento fue de 22.3 por ciento. Estas cifras, advirtió, reflejan una tendencia que presiona directamente al empleo formal en el país.
“Si esto continúa para fines de 2026, junto con la industria automotriz estaríamos perdiendo 350 mil empleos… México es el quinto productor mundial de vehículos y queremos mantener esa posición, está en nuestro Plan México”, señaló.
El funcionario añadió que el ritmo de crecimiento de importaciones alcanza 34 por ciento, con precios por debajo de los de referencia, una práctica utilizada para ganar mercado y desplazar a competidores locales.
“Ese el ritmo de crecimiento de importaciones, 34 por ciento, con precios debajo de los precios de referencia, es lo que hacen muchas empresas cuando quieren ganar mercado. Primero ganan el mercado, venden por debajo de inventario, saben que su adversario (competidor) no puede sobrevivir y después ya suben los precios. En resumen, son 350,000 empleos.
“Entonces, sí importa mucho tomar medidas a tiempo”, enfatizó.
El titular de Economía calificó como “insostenible” el aumento de las importaciones desde países sin TLC y explicó que las acciones arancelarias se alinean con el Plan México, cuyo objetivo es elevar en 15 por ciento el contenido nacional en las cadenas productivas.
La estrategia, abundó, busca fortalecer la producción interna y reducir la dependencia de insumos importados.
“Es lo que dice el Plan: cada vez producir más en México, reemplazar insumos que necesitamos para poderlos desarrollar aquí, sustituir importaciones en algunos casos, reforzar lo Hecho en México, elevar la inversión nacional hasta 28 por ciento de Producto Interno Bruto (PIB), generar 1.5 millones de empleos —que es lo más importante— y lograr que nuestro consumo nacional tenga cada vez más proveeduría de empresas grandes, pequeñas y medianas”, puntualizó.
En este contexto, Ebrard recordó que las pequeñas y medianas empresas representan 90 por ciento de la economía mexicana, por lo que protegerlas frente a prácticas comerciales desleales es clave para sostener el crecimiento, el empleo y la estabilidad del mercado interno.
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