El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que México está realizando ajustes en su política comercial frente a China con el objetivo de proteger a los productores nacionales, sin que esto implique un conflicto bilateral.
“China es un socio muy grande de México. Nosotros importamos 130 mil millones de dólares, es una suma inmensa, pero solamente exportamos 11”, expuso el funcionario al referirse al tamaño de la relación comercial entre ambos países.
Al término del Encuentro cinematográfico Morelos, el titular de Economía recordó que el gobierno mexicano ha impuesto aranceles en ciertos productos a fin de equilibrar las condiciones de competencia.
“Lo que estamos viendo es que, en algunos casos, en algunos productos, necesitábamos poner aranceles para que el piso esté parejo, porque eso es ventajoso para nuestros productores”, señaló.
Ebrard subrayó que estas decisiones responden a prácticas que afectan la competencia en el mercado interno.
“Cuando nosotros ponemos un arancel en un vehículo, ¿por qué lo ponemos? Porque me estás mandando el vehículo abajo de costo de inventario, entonces no hay competencia posible. Eso es para ganar el mercado”, acentuó.
Añadió que, ante este tipo de situaciones, corresponde al gobierno actuar para proteger a la industria nacional.
“Yo tengo que cuidar a los nuestros que me dicen, oye, árbitro, eso no se vale. Es como el fútbol, ¿no? Entonces a mí me toca hacer el árbitro en este juego aquí. Eso es fuera de lugar. Y ya, pero seguimos jugando”, declaró.
El titular de Economía también destacó que, pese a las diferencias, la relación bilateral se mantiene en términos de respeto y diálogo.
“China manifiesta su punto de vista, pero yo veo positivo que no haya impuesto represalias u otros aranceles contra México”, indicó, luego de que, la víspera, el Ministerio de Comercio chino aseveró que los gravámenes mexicanos tienen impactos significativos, por lo que podrían aplicar aranceles en respuesta.
No obstante, el secretario federal insistió en que no existe una confrontación entre ambos países.
“Sí, no están conformes, pero no estamos en pleito, por decirlo de alguna forma”, sostuvo.
Asimismo, apuntó que México reconoce las políticas comerciales de China, incluso cuando implican procesos largos o restrictivos para exportaciones mexicanas.
“No lo vemos como algo hostil, lo vemos como una política que ellos tienen de certificación sanitaria”, comentó, al ejemplificar que la autorización para exportar plátano mexicano tomó seis años.
Finalmente, reiteró que la relación con el país asiático se mantiene sólida.
“Tenemos una muy buena relación, tenemos respeto, son países que respetamos, no tenemos diferencias”, concluyó.
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