“Esto corrobora que el incremento de precios en México incluye más productos y se está generalizando”, destacan.Por otra parte, durante gran parte de 2016, la inflación subyacente se mantuvo por encima del componente no subyacente (considera los rubros más volátiles, como alimentos no elaborados, gasolina y energéticos); sin embargo, recientemente este último componente se disparó a cifras de doble dígito, mientras que la subyacente crece a un ritmo más moderado pero constante. “Si el efecto que estamos observando actualmente en la inflación sólo viniera por el efecto del aumento de las gasolinas, la única inflación que estaría subiendo sería la no subyacente. No obstante, la inflación subyacente también aceleró su ritmo de crecimiento, pasando de 3.4% a finales de 2016 hasta 4.75% en la primera quincena del mes”, refirió Blancas en su columna Vis-a-Vis
“Aunque resulta complicado separar los efectos directos de los de segundo orden, los incrementos en la inflación subyacente y el elevado porcentaje de productos incrementándose por encima del objetivo de Banxico sugieren que los efectos de segundo orden podrían estarse desarrollando”, destacan en el análisis.Ante este fenómeno, Citibanamex elaboró un Índice de Difusión, con el objetivo de evaluar la persistencia de la inflación e identificar los puntos de inflexión, Con base en éste y otros indicadores, la institución financiera mantiene la expectativa de que la inflación anual alcanzará un máximo en 6.23% anual en julio para después lentamente regresar a cerrar el año en 6%.




