Los apoyos fiscales a los combustibles han tenido un costo de aproximadamente 13,000 millones de pesos (mdp) para las finanzas públicas en el primer semestre del año.
Dicha cifra se desprende de la reducción de la tarifa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se cobra a las gasolinas y diésel que se venden en el país, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
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De enero a junio, el gobierno federal ha dejado de cobrar unos 41,000 mdp por disminuir el impuesto aplicable a los combustibles, una renuncia fiscal que ha sido compensada con un aumento de ventas de gasolinas y diésel en el país y el Derecho Petrolero del Bienestar que paga Petróleos Mexicanos (Pemex) a la federación por sus ventas de petróleo y petrolíferos.
“Los números al primer semestre indican que este estímulo ha costado 41,000 mdp, pero con las ventas y el Derecho Petrolero del Bienestar se han podido incrementar los ingresos tributarios. Por eso, la renuncia neta es de 13,000 mdp, básicamente el esfuerzo fiscal es cero”, aseguró Carlos Lerma.
En conferencia de prensa para presentar el reporte de las finanzas públicas al segundo trimestre del año, el funcionario y su superior jerárquico, Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, recordaron que el gobierno federal tomó la decisión de reducir las tarifas del IEPS sobre combustibles, con el propósito de impedir un aumento abrupto de la tasa de inflación y proteger la economía familiar.
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De esta manera, las autoridades hacendarias han podido mitigar los impactos en el nivel general de precios, derivados de las fluctuaciones en los precios internacionales de los hidrocarburos, a causa de los conflictos geopolíticos en Medio Oriente.
GC





