En los próximos años las finanzas públicas continuarán presionadas por el pago de pensiones en curso por el sistema de reparto anterior, la pensión garantizada y apoyos patrimoniales a Petróleos Mexicanos (Pemex), sentenció BBVA México.
“Si bien el gobierno de México en las últimas décadas realizó modificaciones importantes para disminuir los pasivos contingentes y hacer financieramente viable el sistema de pensiones, aún persisten presiones de mediano plazo derivadas del pago de pensiones en curso del anterior sistema de reparto”, señaló el grupo financiero en un análisis.
La Secretaría de Hacienda, dijo, prevé que las pensiones y jubilaciones mostrarán una tendencia creciente en los próximos años hasta alcanzar un nivel de 4.5por ciento del PIB en 2027.
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En contraste, la misma dependencia pública proyecta que la inversión física descenderá de niveles alrededor de 3 a 2.6 por ciento del PIB para ese mismo año.
“Es importante mencionar que habrá presiones adicionales para las finanzas públicas provenientes de la pensión garantizada que ofrece el gobierno a los trabajadores que no lograron generar suficientes ahorros para cubrir el monto de dicha pensión. Por su parte, el nuevo esquema redujo el número de semanas de cotización necesarias para tener derecho a una pensión y propiciará que un mayor número de trabajadores tenga acceso a una pensión”.
Sin embargo, pese a ese panorama, la estabilidad prevista para la deuda pública como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) y la expectativa de mayores ingresos tributarios mitigarían los riesgos de la pérdida del grado de inversión en los próximos en lo que resta de esta administración, señalaron los analistas de BBVA Javier Amador, Arnulfo Rodríguez y Carlos Serrano.
“El riesgo de una reducción de calificación anticipado por los mercados es bajo”, consideraron.
A finales de marzo de 2020, la firma S&P redujo en un escalón la calificación tanto de México como de Pemex con perspectiva negativa en ambos casos. Actualmente la calificación crediticia de México por S&P es de BBB, señaló en un análisis.
La agencia calificadora Fitch redujo la calificación soberana del país y la petrolera en abril de 2020. “Es importante mencionar que Fitch fue la primera agencia calificadora en otorgar a Pemex una calificación por debajo del grado de inversión.
Moody’s es la otra agencia calificadora que tiene a Pemex por debajo del grado de inversión. Actualmente Fitch tiene a México justo en el grado de inversión, con una calificación de ”BBB-“ y perspectiva “estable”.
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