Analistas de Banamex anticipan que en los próximos trimestres la economía mexicana registrará una recuperación continua, impulsada principalmente por una ligera reactivación de la inversión pública y privada, conforme disminuya la incertidumbre y se reduzca el subejercicio del gasto público.
De acuerdo con su análisis, también se prevé un fortalecimiento del consumo, apoyado en un mayor dinamismo del empleo formal, así como una expansión constante de las exportaciones, favorecida por una posición arancelaria de México en Estados Unidos más competitiva frente al resto del mundo.
En este escenario, los economistas indicaron que mantienen su estimación de crecimiento del PIB en 1.6% para 2026.
El reporte se dio a conocer después de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía informara que la actividad económica avanzó 0.11% mensual en febrero, lo que representó una ligera recuperación tras la caída de 0.68% en enero (dato revisado desde una contracción de 0.92%).
En términos anuales, la actividad económica retrocedió 0.27%, marcando su primera caída desde septiembre de 2025. Banamex explicó que este resultado se debió principalmente a la contracción de 1.3% en la producción industrial (-1.1% en enero), la cual fue parcialmente compensada por el crecimiento de 0.1% en el sector terciario (0.0% previo) y de 2.3% en el sector primario (1.6% anterior).
Con estos resultados, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) acumuló una disminución anual de 0.3% en el primer bimestre del año, frente al -0.7% registrado en el mismo periodo de 2025.
“Considerando los resultados de hoy, y aun cuando proyectamos un avance de 0.3% en marzo, estimamos una disminución trimestral para el PIB del primer trimestre del año de 0.6% (-0.3% previamente)”, señala el documento.
No obstante, los analistas anticipan “crecimientos sostenidos para los trimestres restantes del año”, destacando un repunte en el segundo trimestre, asociado al contexto de la celebración de la copa mundial de fútbol.
“Estimamos que el resto del año persistirá un fortalecimiento gradual de la actividad productiva, a medida que el gasto público se incremente como está presupuestado, la política monetaria termine de transitar de restrictiva a neutral, la moderación del entorno de incertidumbre respecto a lo observado en 2025 incentive cierta recuperación de la inversión privada, la economía de Estados Unidos crezca a un ritmo similar al de 2025 (manteniendo un impulso de las exportaciones de México), la actividad petrolera consolide su estabilización, y se fortalezca la recuperación en la creación de empleos formales.”
“No obstante, el crecimiento de la actividad se mantendría modesto, y acumularía tres años consecutivos de crecimiento por debajo de su promedio de 2000-2018 de 1.9 por ciento”, advirtieron.
Los especialistas señalaron que, debido al débil arranque del año, el balance de riesgos para la actividad económica se mantiene sesgado a la baja.
Entre los factores adversos identificaron una posible desaceleración en Estados Unidos, un mayor impacto del conflicto en Medio Oriente, un deterioro adicional en la actividad petrolera, los efectos de la incertidumbre por la revisión del TMEC, así como la persistencia del subejercicio del gasto público.
En contraste, los riesgos al alza incluyen una mayor resiliencia del consumo, una recuperación más acelerada de la inversión privada conforme se disipe la incertidumbre, y un impacto económico superior al previsto derivado de la copa mundial de fútbol.
er





