México se puede beneficiar más del boom petrolero si da menos subsidios a las gasolinas, señaló el banco de inversión UBS.

Este escenario es posible sin que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rompa su promesa de que los combustibles aumenten por debajo de la inflación, señaló la institución.

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Además, en su opinión, se debe analizar esta política porque es regresiva (beneficia a los que más tienen) y voltear a ver el aumento en los precios globales de los granos, “porque puede suponer un mayor reto social y fiscal para el gobierno que los combustibles”.

“Durante el sexenio de AMLO, los precios de la gasolina han aumentado 10 por ciento menos que la inflación general, por lo que hay espacio para un incremento mayor sin que esto implique romper su promesa. Además, si esta alza se hiciera de forma paulatina, se evitaría la percepción de un gasolinazo”, da cuenta en el reporte.

UBS comentó que el gobierno podría permitir un aumento de 15 por ciento de las gasolinas y el diésel y tener mejores beneficios para las finanzas públicas.

Para ello, ejemplificó tres escenario: si los precios del petróleo llegaran a 120 dólares por barril sin que se permitiera un aumento en las gasolinas, el costo fiscal sería de 2.1 por ciento del PIB. Sin embargo, si el gobierno permitiera un incremento de 15 por ciento en las gasolinas, el costo sería de 1.6 por ciento del PIB.

UBS señala que si el WTI llegara a los 160 dólares por barril, el costo fiscal subiría a 3.6 por ciento y 3 por ciento del PIB, para cada uno de los dos escenarios. 

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Con precios del petróleo más caros, deben considerarse mayores ingresos fiscales para el sector público

Para la estimación del impacto total –en las que los analistas consideran las importaciones de crudo y otros factores–, se sustraen los costos del subsidio de combustibles a los ingresos por un mayor precio del petróleo.

El impacto neto es positivo, dice UBS, y se vuelve más significativo en tanto aumentan los precios del petróleo.

Por ejemplo, en un escenario en el que los precios de la gasolina se mantengan y el petróleo llegue a 180 dólares por barril, se tendría un impacto positivo de 1.3 por ciento del PIB en las finanzas públicas, mientras que si se permite un aumento de 15 por ciento en la gasolina, el impacto positivo sería de 1.9 por ciento del PIB.

FF