El crecimiento de la economía mexicana al inicio del cuarto trimestre respondió a un impulso transitorio, sin modificaciones en la tendencia de fondo, advirtieron analistas de Estudios Económicos Banamex, al evaluar el desempeño reciente de la actividad productiva.

En una Nota Oportuna, los especialistas señalaron que la economía sorprendió al alza en octubre frente a lo previsto semanas atrás, impulsada principalmente por el crecimiento extraordinario de la producción industrial, que registró su segundo avance mensual en los últimos ocho meses, así como por el renovado dinamismo de los servicios, con su mayor crecimiento mensual desde mayo de 2024.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la actividad económica mostró un repunte en octubre al crecer 0.98% mensual en términos reales, con lo que dejó atrás la contracción de 0.44% observada en septiembre.

Este desempeño reflejó un avance generalizado en los principales componentes de la economía. Las actividades primarias, vinculadas al sector agropecuario, crecieron 1.4% mensual, mientras que las actividades terciarias, que incluyen comercio y servicios, avanzaron 1.2%.

A su vez, las actividades secundarias, relacionadas con la industria, manufactura, construcción, minería y generación de electricidad, reportaron un incremento de 0.7% mensual.

En su comparación anual, la actividad económica creció 1.6%, aunque con un comportamiento diferenciado entre sectores.

No obstante, Banamex recordó que los indicadores disponibles a noviembre apuntan a una reversión de este desempeño positivo, ya que la producción industrial mantiene una tendencia a la baja, mientras que los servicios muestran apenas una ligera tendencia al alza.

En el agregado, la economía todavía registra atonía. Factores como la desaceleración de la economía de Estados Unidos, los efectos sobre la inversión de la incertidumbre tanto de origen externo como interno, y el menor dinamismo del mercado laboral y de las remesas permiten prever que el crecimiento de la economía mexicana se mantuvo modesto el último bimestre del año”, señalaron los analistas.

Así, con base en los datos publicados por el Inegi, Banamex pronostica un crecimiento del PIB de sólo 0.2% trimestral en el cuarto trimestre de 2025.

Hacia adelante, los economistas anticipan una recuperación gradual de la actividad productiva, conforme se incremente el gasto público, se reduzca el subejercicio observado hasta octubre, se modere la incertidumbre, la economía de Estados Unidos se acelere a partir del primer trimestre de 2026, la actividad petrolera consolide su estabilización y se fortalezca la creación de empleos formales.

“Sin embargo, la sorpresa positiva de hoy introduce riesgos al alza al crecimiento de 2025. No obstante, la actividad se mantendría modesta, y acumularía tres años consecutivos de crecimiento por debajo de su promedio de largo plazo de 2.0%”, puntualizaron.

Finalmente, los economistas subrayaron que persisten riesgos relevantes para estos pronósticos, tanto al alza como a la baja. Entre los riesgos negativos destacan una desaceleración más profunda o prolongada en Estados Unidos, un nuevo deterioro de la actividad petrolera y la incertidumbre asociada a la revisión del T-MEC en la segunda mitad del año.

Del lado positivo, mencionaron una mayor resiliencia del consumo y una recuperación más rápida de la inversión privada conforme se disipen los factores de incertidumbre.