El economista jefe de BBVA Bancomer, Carlos Serrano Herrera, indicó que el entendimiento alcanzado entre México y Estados Unidos en el marco de la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tuvo el objetivo en todo momento de minimizar daños que pudieran registrarse con la modernización del acuerdo comercial.
“Desde el punto de vista de México, el objetivo en esta negociación fue en todo momento minimizar los daños. Sobre la base de lo que sabemos hasta ahora, y a reservas de conocer los textos del acuerdo, parece que el objetivo se ha cumplido”, dijo Serrano en un video.
Refirió que el acuerdo permite afirmar que no se afectará a las cadenas de valor, la inversión y tampoco al intercambio comercial entre las dos naciones, además, garantiza un escenario de oportunidades en la relación entre ambos países. Estos resultados, asegura, acotan la incertidumbre, y es un buen desenlace de la renegociación, aun cuando considerando las circunstancias, podría no ser tan favorable como el TLCAN.
“Sin duda, es mucho mejor que una posible ruptura comercial, o que el cumplimiento de propuestas que EU puso sobre la mesa de negociaciones del TLCAN, entre las que sobresale la imposición de aranceles de 25% en las exportaciones de automóviles mexicanos”.
En este contexto, Serrano Herrera añadió que “México seguirá siendo competitivo en la producción y exportación de vehículos”, y explicó que las modificaciones de este nuevo acuerdo con respecto al sector automotriz se basan, en primer lugar, en el aumento del contenido regional de 62.5% a 75%; en segundo, al 70% del acero y aluminio de un automóvil que deben provenir de la región de Norteamérica; y en tercero, al 40 y 45% del contenido del auto que debe ser producido por trabajadores que ganan al menos 16 dólares la hora. Precisó que las exportaciones seguirán sujetas al arancel de Nación Más Favorecida (NMF) del 2.5% y que este nivel arancelario no resultaría en una pérdida de competitividad de México en lo que se refiere a la manufactura de automóviles. Asimismo, resaltó que otro de los puntos positivos del acuerdo es la firma de una carta paralela que garantiza un cupo de exportación de unidades de vehículos ligeros libres exentas del posible arancel de 25% que EU podrían imponer por seguridad nacional o por salida de la Organización Mundial de Comercio (OMC). De aplicarse, el cupo sería de 2.4 millones de las exportaciones mexicanas de automóviles. Dicho nivel de exportaciones se alcanzaría hasta el 2022, lo que significa alrededor de un 40% más que las exportaciones actuales.
“Mientras el posible arancel de 25% esté vigente, el sector automotriz mexicano se mantendrá blindado ante escenarios de aranceles elevados por parte de Estados Unidos e incluso podrá incrementar su ventaja competitiva”, concluyó.
erc