La actividad industrial de México retrocedió 0.63% mensual en marzo de 2026, en términos reales y con cifras ajustadas por estacionalidad, con lo que borró el avance de 0.38% observado en febrero, de acuerdo con información publicada este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El resultado estuvo determinado principalmente por la caída de la construcción, que registró una contracción de 3.33% respecto a febrero, mientras que las industrias manufactureras disminuyeron 0.22% mensual.

Dentro del sector manufacturero, las mayores bajas se observaron en la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-5.67%), la fabricación de muebles, colchones y persianas (-5.65%), la fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (-3.46%), las otras industrias manufactureras (-2.95%) y la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación eléctrica (-2.08%).

En contraste, los subsectores manufactureros con mayores avances fueron el curtido y acabado de cuero y piel (+2.68%), la fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (+1.98%), la fabricación de productos a base de minerales no metálicos (+1.55%), la impresión e industrias conexas (+0.75%) y la industria de la madera (+0.70%).

La caída de la actividad industrial no fue más profunda debido a que la minería avanzó 1.67% mensual, mientras que la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, así como el suministro de agua y gas natural por ductos al consumidor final, es decir, los servicios básicos, aumentaron 0.31%.

A tasa anual, la actividad industrial se contrajo 1.52% en marzo, con lo que acumuló su tercer retroceso consecutivo y registró la mayor caída desde septiembre de 2025.

Por sector, la minería mostró un crecimiento anual de 5.75%, mientras que los servicios básicos avanzaron 0.31%. En contraste, la construcción cayó 5.30% y las industrias manufactureras retrocedieron 1.60%.

La manufactura acumuló nueve meses consecutivos de caídas a tasa anual, lo que mantiene la presión sobre la actividad industrial, ya que este sector representa cerca de 66% de la producción industrial y aporta alrededor de 20.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

Así, en el primer trimestre de 2026, la actividad industrial acumuló una contracción de 0.98% anual.

Aunque la caída fue menor frente al retroceso de 1.45% registrado en el primer trimestre de 2025, se trata del segundo año consecutivo con resultados negativos, lo que evidencia el deterioro prolongado del sector industrial en México.

En ese periodo, únicamente la minería reportó crecimiento, con un avance de 2.60% anual. Sin embargo, este desempeño se presenta después de las caídas de 4.53% y 10.89% observadas en los mismos periodos de los dos años previos, por lo que aún no se observa una recuperación completa.

Los otros tres grandes componentes de la industria mostraron retrocesos: los servicios básicos descendieron 0.04%, la construcción cayó 0.29% y la manufactura retrocedió 1.82%.

De acuerdo con Banco BASE, la contracción de la actividad industrial en el primer trimestre de 2026 es una señal negativa para el crecimiento económico, ya que confirma que persiste la debilidad del sector.

La institución señaló que esta situación responde a la imposición de aranceles sectoriales a las importaciones en Estados Unidos, lo que ha afectado principalmente a la industria automotriz y a la siderúrgica.

Asimismo, indicó que la falta de inversión en México obedece a la percepción de un deterioro en el estado de derecho, la disminución de la confianza empresarial y la incertidumbre sobre la relación comercial con Estados Unidos.

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