La actividad económica de México registró en septiembre una contracción mensual de 0.63% en términos reales, su mayor retroceso desde diciembre de 2024, de acuerdo con las cifras desestacionalizadas publicadas por el Inegi.

“El dato confirma un cierre de trimestre marcado por una mayor debilidad en los sectores productivos”, acentuó Banco BASE en un análisis.

A tasa anual, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) también mostró un descenso de 0.59%, lo que refleja un deterioro más amplio en el desempeño de la economía.

Al interior del indicador, las actividades primarias, relacionadas con el sector agropecuario, avanzaron 7.36% anual, hilando su segundo mes de crecimiento y manteniéndose como el segmento más resiliente.

En contraste, las actividades secundarias profundizaron su tendencia negativa con una caída anual de 3.28%, acumulando siete meses consecutivos en terreno negativo. La minería retrocedió 3.20%; los servicios básicos, 0.18%; la construcción, 7.20%; y las manufacturas, 2.26%, su mayor contracción anual desde agosto de 2020.

Las actividades terciarias, que incluyen comercio y servicios, crecieron 0.67% anual, por debajo del promedio de 0.96% observado en lo que va del año. Al interior del sector destacó la pérdida de dinamismo en servicios de alojamiento y preparación de alimentos (-4.70%), comercio al por mayor (-2.72%), otros servicios (-2.30%), servicios de esparcimiento (0.01%), transportes y almacenamiento (0.11%) y servicios educativos (0.61%).

Con estos resultados, en los primeros nueve meses del año la actividad económica acumula un crecimiento de apenas 0.12% anual, su menor expansión para un periodo comparable desde 2020 (-9.78%), cuando la economía enfrentaba los efectos más severos de la pandemia.

Estos indicadores señalan un deterioro en la economía de México y la posibilidad de estar atravesando una recesión”, advirtió Banco BASE.

La institución financiera abundó que “las cifras de septiembre del IGAE demuestran que la actividad económica sigue debilitándose y con la mayor afectación concentrada en el sector secundario, un mal desempeño que representa un riesgo a la baja para el empleo”.

Igualmente, resulta preocupante el deterioro gradual de las actividades terciarias, que se refleja en un menor crecimiento a tasa anual y caídas mensuales en varios sectores relevantes, como comercio al por menor, al por mayor, servicios de esparcimiento, servicios de alojamiento temporal y preparación de alimentos, servicios de transporte y servicios financieros.

De continuar esta trayectoria decreciente de las actividades terciarias en octubre, se elevaría la probabilidad de una contracción trimestral del PIB en el cuarto trimestre del año”, concluyó BASE.

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