La actividad económica de México no registró variación en agosto respecto a julio, de acuerdo con los datos estimados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De concretarse, sólo habría crecido en uno de los últimos cuatro meses.

Según el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), se presentó una disminución mensual de 0.1 % para las actividades secundarias y ningún cambio para las terciarias.

Pese a estos datos, la perspectiva luce mejor, pues las cifras para el mes de julio tuvieron una revisión significativa desde un estimado de -0.1% mensual hasta uno de 0.4%.

De acuerdo con Grupo Financiero Monex, lo anterior tiene gran relevancia, pues balancea las probabilidades para los resultados del producto interno bruto (PIB) del tercer trimestre y ahora será más difícil que se registre una contracción, recordando que el crecimiento acumulado hasta el segundo trimestre de 2022 era de 1.9%.

“Así el sesgo sobre nuestro pronóstico de avance del PIB de 1.7% en todo el año se mantiene inclinado al alza y, aunque el cambio de tendencia en la actividad económica es palpable, los resultados obtenidos hasta ahora consolidan un piso de crecimiento bastante generoso”, apuntó la institución financiera.

Es importante señalar que los resultados de estos dos meses son producto del dinamismo que mostró el sector manufacturero, que incidió para que la actividad industrial arrojara una sorpresa positiva en julio con su avance de 0.4% mensual.

No obstante, Monex no visualiza muchos catalizadores para que estas cifras se sostengan en agosto, pues los precios de los commodities han evolucionado a la baja, limitando el potencial de la minería. En tanto, el comercio exterior sufre de una desaceleración relevante, lo que afectaría a las manufacturas.

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Además, “queda el problema fundamental que ha detenido a la economía mexicana en los últimos años, pues la construcción vive una parálisis de la que será difícil escapar en las condiciones actuales”.

Por su parte, los servicios mantienen un desempeño acotado y enfrentan presiones bajistas ante el adverso panorama inflacionario que erosiona los fundamentales del consumo doméstico.

A tasa anual, el IOAE anticipa un aumento del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de 2.9%. Para los grandes sectores, se calcula un incremento anual de 3.1% en las actividades secundarias y de 2.6% para el sector terciario, con cifras desestacionalizadas.

“Los datos de hoy encajan con la narrativa que se ha ido formulando en los meses recientes, pues el ambiente de elevadas tasas de interés y múltiples frentes de incertidumbre dificultan la consecución de resultados tan positivos como los que vimos en el primer semestre.

“Más aún, la economía mexicana todavía se ubica 1.9% debajo de su nivel máximo precrisis, por lo que los resultados deben matizarse a la luz de un proceso de recuperación incompleto y de una estructura productiva operando debajo de su potencial”, resaltó Grupo Financiero Monex.

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