La actividad económica de México registró un crecimiento mensual de 0.28% en abril, lo que representó una ligera mejoría respecto a marzo, mes para el que se anticipa un avance de 0.07%, de acuerdo con cifras desestacionalizadas del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE).
El dato de marzo fue revisado al alza desde una contracción de 0.01%. Con este ajuste, el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre habría mostrado una contracción de 0.71% trimestral.
De acuerdo con las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las actividades terciarias, que incluyen comercio y servicios, habrían crecido 0.3% mensual en abril. En tanto, las actividades secundarias, relacionadas con la industria, manufactura, construcción, minería y generación de electricidad, también habrían avanzado 0.3%.
Según Banco BASE, tras el ligero repunte observado en abril, y en caso de que la actividad económica registre una variación mensual de 0% en mayo y junio, el segundo trimestre mostraría un rebote de 0.37%.
En su comparación anual, la actividad económica del país habría crecido 0.3% en abril. Dentro de este resultado, las actividades terciarias mostrarían un avance de 0.7%, mientras que las secundarias registrarían una caída de 1.0%.
De acuerdo con Kapital, el IOAE sugiere que la economía mexicana mantiene un crecimiento débil, aunque con cierta estabilización en el margen durante abril.
La institución señaló que la persistente contracción de las actividades secundarias continúa reflejando debilidad en la industria y la manufactura, mientras que los servicios siguen sosteniendo parcialmente el crecimiento.
“En conjunto, el indicador apunta a una economía con bajo dinamismo, en un entorno afectado por desaceleración global y la incertidumbre comercial”, apuntó Kapital.
Por su parte, Grupo Financiero Monex señaló en un análisis que las estimaciones del IOAE anticipan una ligera recuperación de la actividad económica entre marzo y abril.
No obstante, el grupo financiero advirtió que persisten señales de debilidad en el sector industrial, que continúa enfrentando retrocesos en las manufacturas y la construcción, como reflejo de un entorno de elevada incertidumbre externa.
“Hacia adelante, el balance de riesgos para el crecimiento permanece sesgado a la baja, ante la debilidad del sector manufacturero y los riesgos asociados al entorno comercial y externo.”
“En este contexto, los próximos resultados del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) serán relevantes para evaluar la magnitud y sostenibilidad de la recuperación durante la primera mitad del año”.
Cabe recordar que las cifras definitivas del IGAE correspondientes a marzo se darán a conocer el 22 de mayo.
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