La inflación general en México retomó el ritmo ascendente durante la primera quincena de noviembre, al ubicarse en 3.61% anual, por encima del 3.50% observado en la segunda mitad de octubre. Pese al repunte, el índice hiló nueve quincenas dentro del rango objetivo del Banco de México (3% ± 1 punto porcentual).
Aunque la inflación general mostró presión, la subyacente permaneció en 4.32% anual por segunda quincena consecutiva, lo que confirma el estancamiento en su proceso de convergencia hacia la meta de Banxico.
Al interior del componente, los servicios registraron una tasa de 4.50%, su nivel más alto desde la segunda quincena de junio, impulsados por el aumento en “otros servicios”, cuya inflación avanzó a 5.38% anual, su cuarta aceleración seguida.
La inflación de vivienda se mantuvo estable en 3.40% anual, al igual que la de educación, que cerró en 5.82% anual. En contraste, el componente de mercancías moderó su avance a 4.13% anual, reflejo de una menor inflación en mercancías alimenticias, que descendió a 4.94%, quedando por primera vez debajo del 5% tras ocho quincenas.
En el rubro no subyacente, la inflación se ubicó en 1.29% anual, presionada por el alza en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que crecieron 2.66% anual, sumando cinco quincenas consecutivas de incrementos y dos quincenas con una tasa superior al 2 por ciento. Por el contrario, los agropecuarios retrocedieron 0.41% anual, su segunda caída al hilo, lo que ayudó a contener el avance del índice no subyacente.
A tasa quincenal, la inflación general fue de 0.47%, el mayor incremento para una quincena similar desde 2023. Este comportamiento respondió principalmente al salto de 1.93% quincenal en la inflación no subyacente. La subyacente, en cambio, avanzó solo 0.04%, lo que evitó un incremento mayor en el índice general.
Ante este escenario, Grupo Financiero BASE advirtió que Banxico deberá actuar con prudencia y mantener su tasa de referencia en 7.25% durante el anuncio del próximo 18 de diciembre.
“Si bien la inflación general de México se ubica por debajo del 4%, se debe al componente no subyacente. Por el contrario, la inflación subyacente, que determina la trayectoria de la inflación general en mediano y el largo plazo, no muestra señales claras de desaceleración.
“Lo anterior implica que, si el repunte que se está observando sobre la inflación no subyacente se mantiene, la inflación general volvería a ubicarse por encima del 4%”, explicó la institución.
BASE subrayó además que hacia 2026 se perfilan nuevos riesgos inflacionarios, entre ellos el incremento al salario mínimo, que podría ubicarse en 12%, y el impacto del Paquete Económico 2026, que prevé mayores aranceles para importaciones de países sin tratado comercial con México, además del aumento al IEPS para bebidas azucaradas.
Cabe recordar que 21.77% de los trabajadores formales perciben hasta un salario mínimo.
En este contexto, señaló que con una tasa de interés de 7.25% y una expectativa inflacionaria para los próximos 12 meses que subió de 3.79% a 3.87%, la tasa real ex ante se sitúa en 3.26%, por debajo del rango superior estimado por Banxico para la tasa neutral real (entre 1.8% y 3.6%). Esto implica que la política monetaria se mantiene en una postura neutral y, por lo tanto, no está ejerciendo una presión efectiva para contener la inflación.
En la primera quincena de noviembre 2025, el Índice Nacional de Precios al Consumidor #INPC presentó un nivel de 142.470 y representó un aumento de 0.47% respecto a la quincena previa. Con este resultado, la inflación general anual fue de 3.61%.
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) November 24, 2025
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