Académicos reunidos en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) consideraron que el crecimiento de la economía mexicana para 2019 y 2020 se ubicará no más allá de 1.4 por ciento, lejos del 4 por ciento prometido por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
so“Para este pronóstico hemos incluido también variables de descomposición social, como la criminalidad. De igual manera, la inversión ha perdido eficiencia, y requerimos que el capital genere más. Además, mayor gasto no reduce necesariamente la pobreza, por lo que la mejor reforma estructural es recuperar el Estado de derecho”, expuso Eduardo Loría, del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos (Cempe), de la Facultad de Economía.El aumento a los precios de los energéticos, el posible incremento salarial que podría ser superior a la productividad, y el incremento al déficit primario, serán algunos de los factores para que el desempeño de la economía mexicana no llegué siquiera al 2 por ciento promedio que suele crecer. Entre los factores externos de incertidumbre los académicos destacaron la salida de capitales del país, las presiones a tasas de interés, la caída en los precios del petróleo, así como el empeoramiento de la balanza comercial de Estados Unidos por su guerra comercial y el probable fin del ciclo económico expansivo de aquel país. Sin embargo, también estarán presentes los factores políticos, incluso al interior de Morena, como riesgo para la economía mexicana. En las últimas semanas los legisladores de ese partido, con mayoría en ambas Cámaras del Congreso de la Unión, han presentado iniciativas que más tarde AMLO sale a frenar, como el caso de las comisiones bancarias.
“La falta de cohesión entre los poderes Ejecutivo y Legislativo durante el nuevo gobierno que puede desincronizar las políticas públicas”, detalló Eduardo Loría.Te puede interesar: Recortan 13 bancos estimado de crecimiento para primer año de gobierno de AMLO
SIN INVERSIÓN, ESTRUCTURA NO SE MOVERÁ
Por su parte, John Soldevilla, maestro en Planeación y Desarrollo por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), destacó que ninguna de las medidas económicas anunciadas por AMLO es sostenible a largo plazo si no se contempla como eje incentivar la inversión. La prueba es que en la actualidad el país debería crecer a 4 por ciento, con tres millones de nuevos empleos anuales, pero sólo se logran 600 mil arrastrados por el poco capital que llegue para generar esos puestos de trabajo. Por ello, la falta de avance al Estado de derecho, y en el combate a la corrupción, a la impunidad, inseguridad, violencia y el crimen organizado, son los retos para el gobierno entrante para incentiva la entrada de capitales.“Si el país no invierte, no crece. No hay otra fórmula (…) Lo que ha detenido la inversión y el crecimiento, son los factores sociopolíticos y la debilidad de las instituciones”, expuso Soldevilla. “La gran paradoja es que técnicamente la gran oportunidad es la inversión en infraestructura, en obras de construcción como carreteras y aeropuertos”También en la reunión trimestral del Cempe, Blanca Lilia Avendaño, académica de la Facultad de Economía y de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, acentuó que México y la región de la Latinoamérica padecen un problema de crecimiento estructural, pues se ha mermado la participación de los sectores agrícola e industrial, y la mayor parte de los empleos se han creado en el sector servicios. (Con información de Notimex)





