México tiene una gran oportunidad de convertirse en la 10 economía del mundo, pero lograrlo necesitará de impulsar una serie de cambios y adecuaciones en la economía nacional, que implican oferta de energía limpia, agua suficiente, así como inversión público-privada de mínimo 25% del Producto Interno Bruto (PIB).
Así lo consideró Eduardo Osuna Osuna, vicepresidente y director general de BBVA México, al manifestar que urge romper con “la inercia de crecimiento de 2% anual”, porque de otra manera no será posible fortalecer la competitividad del país y escalar en el contexto mundial. Actualmente, México es la economía número 13 pero puede subir al sitio número 10.
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En el segundo día de la Reunión Nacional de Consejeros Regionales BBVA 2024, el directivo hizo una lista de los siete pasos que México debe dar para hacer crecer su economía a tasas superiores que la actual, ya que en 2024 la expectativa de crecimiento es de solo 2.5%, menor a la de 3.2% de 2023.
Ante ejecutivos de BBVA e invitados especiales, Eduardo Osuna enlistó los siete aspectos para crecer.
1 Impulsar las energías renovables, ya que la economía requiere de energía a bajo costo y renovable
2 Mejorar la gestión del agua, que constituye uno de los principales cuellos de botella del país
3 Detonar la inversión pública en infraestructura, de los tres niveles de gobierno en carreteras, puertos y agua, entre otros.
4 Fortalecer la logística del país, lo que implicará invertir en ferrocarriles de carga
5 Combate a la informalidad y al manejo de dinero en efectivo, ya que 55% de la actividad económica del país es informal
6 Invertir en el capital humano
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7 Fortalecer el Estado de derecho, para que los procesos jurídicos funcionen.
Ante la concurrencia, Eduardo Osuna consideró que si bien la inversión extranjera, derivada del “nearshoring” —relocalización internacional de empresas— comenzó a llegar al país, las estadísticas económicas muestran que la inversión privada nacional “es casi 11 veces el tamaño de la inversión extranjera directa”.
En este sentido, el ejecutivo manifestó que la inversión extranjera contribuye a “transformar las cadenas de valor” y a transferir tecnología a México; sin embargo, la inversión nacional ayuda a enlazar a las pequeñas y medianas empresas (pyme) con las cadenas productivas y de esa manera, se puede fortalecer el mercado interno.
“Eso es lo mínimo para romper la inercia de crecimiento de 2%, sino lo hacemos, no hay manera de crecer más”, aseguró Eduardo Osuna.
GC





