La economía mexicana muestra una menor capacidad de crecimiento, ya que la inversión privada se encuentra en niveles de 2011, al tiempo que el consumo privado se ha visto debilitado en los últimos meses.
Además, prevalecen las condiciones de incertidumbre para el desarrollo de proyectos de inversión y se han acentuado diversas medidas de política pública e iniciativas de reformas legales, todo lo cual anticipa que el arranque de 2022 será complicado para la economía mexicana, advirtió el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
En un análisis sobre el cierre de 2021, el organismo del sector privado hizo ver que la economía mexicana observó una recuperación en la primera parte del año, pero que perdió impulso al llegar el tercer trimestre, ya que solamente al mes de octubre, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) cayó 0.2% en relación con septiembre.
Además, con la crisis provocada por la pandemia del Covid-19, el país ha visto la mortandad de unas 400,000 empresas, ya que en el censo económico de 2019 se reportó la existencia de 4.86 millones de unidades productivas, pero en julio de este año se registraron 4.46 millones.
En paralelo, la pobreza ha aumentado entre la población. La incidencia de pobreza laboral se ubica actualmente en 39.4%, lo cual indica que esa es la proporción de las personas que trabajan cuyos ingresos son insuficientes para adquirir la canasta alimentaria.
En este sentido, el IMEF consideró que la economía mexicana enfrentará seis grandes desafíos a lo largo de 2022.
El primero de esos desafíos es la efectividad de la campaña de vacunación contra el Covid–19 y de la aplicación de medidas preventivas, ya que de eso dependerá la capacidad de resistencia que tenga el país a la variante ómicron y las demás variantes que se detecten.
Otro reto es la creación de condiciones de certidumbre para fomentar la recuperación de la inversión privada, lo cual exigirá un “cambio en la narrativa gubernamental” sobre el papel de la inversión privada en la economía y también dar señales claras sobre el respeto al estado de derecho y, en particular, el respeto a los derechos de propiedad.
Un tercer punto que destacó el IMEF consiste en el respeto a la autonomía de las instituciones del país, ya que en 2022 entrarán en funciones nuevas autoridades en el Banco de México (Banxico) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El IMEF hizo ver que “la autonomía de ambas instituciones es fundamental para mantener la estabilidad económica”, pero también destacó que la defensa de la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) es igualmente fundamental para garantizar la democracia en el país.
El cuarto desafío que enfrentará la economía mexicana radica en la estabilidad de las finanzas públicas federales, debido a diversos compromisos de gasto que deberán cubrirse, como es el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya deuda ha asumido el gobierno central.
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Asimismo, habrá que estar pendiente de lo que ocurra con la reforma eléctrica, ya que su eventual aprobación “podría tener consecuencias muy negativas y palpables sobre las variables financieras del país”, así como en una posible degradación de la calificación de deuda soberana, sin descartar mayores presiones al tipo de cambio.
La evolución de la inflación y de la política monetaria será otro de los factores a observar en materia económica durante 2022, ya que el nivel general de precios se ha elevado a niveles no vistos en 20 años.
“Existe el riesgo de que, si la inflación no comienza a descender con rapidez, la política monetaria tenga que endurecerse más allá de lo previsto, limitando el crecimiento económico en el corto plazo pero preservando el crecimiento potencial de mediano y largo plazo”, comentó el IMEF.
El sexto desafío que aguarda a la economía mexicana en 2022 consiste en la vinculación comercial y de inversiones con Estados Unidos.
Si bien la demanda de bienes y servicios del mercado norteamericano ha beneficiado a México, por el lado de las exportaciones de mercancías, también es pertinente aclarar que el cumplimiento del Tratado entre México Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será un factor a observar principalmente en lo que tiene que ver con energía e industria automotriz, entre otros segmentos de interés para México y Estados Unidos.
GC





