La economía mexicana enfrió sus motores en el periodo julio-septiembre, tal como anticipaban analistas por factores como los huracanes y los terremotos del mes pasado. El Producto Interno Bruto (PIB) de México cayó 0.2% en el tercer trimestre del año con respecto al trimestre anterior. La actividad económica del país no arrojaba cifras negativas desde el periodo abril-junio de 2013, es decir, desde hace cuatro años, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Por sectores, las actividades primarias (agricultura-ganadería) crecieron 0.5% con cifras ajustadas por estacionalidad (es decir, eliminando el efecto calendario). Sin embargo, las actividades secundarias (industria) y terciarias (servicios) cayeron 0.5 y 0.1%, respectivamente. La última vez que el sector servicios reportó números rojos bajo este periodo de comparación fue, también, hace cuatro años, mientras que el sector industrial también cayó en el trimestre previo, aunque en menor magnitud. De forma anual, es decir, del tercer trimestre de este año con respecto a igual periodo de 2016, la economía mexicana creció 1.7%, el menor avance desde el primer trimestre de 2014. Por actividades, las primarias y terciarias subieron 0.8 y 2.5%, respectivamente. En contraste, las secundarias cayeron 0.5 por ciento.
“Con el dato preliminar de crecimiento, se mantiene sin cambios la expectativa de crecimiento para 2017 en 2.2%”, comentó Banco Base.
Los terremotos de septiembre, además de dejar cientos de personas muertas, generaron millonarias pérdidas en viviendas, escuelas, inmuebles culturales e infraestructura. Se estima que el costo de reconstrucción será por 48,000 millones de pesos. De acuerdo con analistas, la propia Secretaría de Hacienda y el Banco de México, estos fenómenos impactaron la economía mexicana, aunque de forma moderada y temporal. FP