Alejandra Palacios, comisionada presidenta de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), señaló que la Iniciativa de Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera (fintech) debe ser más ‘audaz’, con el objetivo de potenciar la competencia en un sector que ‘claramente está concentrado’. En entrevista con Fórmula Financiera comentó que con esta regulación que se busca aprobar se tiene una oportunidad histórica para dar un ‘salto cuántico’ en el sector, además de que México se convertiría en el primer país en regular las llamadas fintech. Recordó que la Cofece envió al Senado consideraciones para esta iniciativa, las cuales si bien no son vinculantes, sí permiten impulsar la competencia e innovación en el mercado de los servicios financieros, para elevar la calidad, promover una mayor variedad de productos y reducir los costos para los usuarios de estos productos. Mediante un comunicado, la Cofece señaló que la iniciativa pretende regular los servicios que prestan las Instituciones de Tecnología Financiera (ITF), también conocidas como fintech, las cuales mediante negocios innovadores y el uso de plataformas digitales han creado nuevos modelos para prestar servicios financieros, como el financiamiento colectivo de capital o el pago a través de “criptomonedas”. Comentó que el establecer regulación a las fintech para que puedan operar les brinda certeza jurídica. Sin embargo, el nuevo marco normativo planteado, si bien busca proteger a los consumidores y la estabilidad del sistema financiero, no debe obstaculizar el desarrollo de estas empresas. 
“La comisión observó que algunos elementos previstos en la iniciativa podrían inhibir el potencial, en cuanto a la intensidad de competencia, en este mercado de los servicios financieros, ya que, entre otros aspectos, daría demasiada discrecionalidad a la autoridad en el otorgamiento de las autorizaciones necesarias”, señaló.
“Además, no asegura el acceso en condiciones no discriminatorias a ciertos insumos –como la información de los datos transaccionales de los clientes o el acceso a los servicios financieros de la banca tradicional–, que son necesarios para que las fintech puedan operar”, agregó. Por ejemplo, refirió, la nueva ley debería establecer claramente que los usuarios son propietarios de sus datos transaccionales, los cuales podrían transmitirse a través de las redes, siempre y cuando estos lo autoricen, así como la confidencialidad y seguridad de la información se garantice. En este sentido, a la iniciativa le hace falta regular las contraprestaciones por la transmisión de estos datos, para evitar que los bancos tradicionales cobren cuotas mayores a su costo operativo, así como los términos y condiciones para el intercambio de la información entre instituciones. También la iniciativa debería contemplar una disposición que obligue a las instituciones de crédito a otorgar a las ITF, en condiciones no discriminatorias, sus servicios bancarios, puesto que son insumos necesarios para la prestación y desarrollo de los productos. En caso de que las instituciones de crédito no otorguen dichos servicios en condiciones no discriminatorias, se deberían establecer las sanciones conducentes. De igual importancia es garantizar en la ley que las ITF tengan acceso a los servicios del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y de la Cámara de Compensación Electrónica Nacional (CCEN).
“Las consideraciones remitidas al Senado por la Cofece también incluyen recomendaciones para evitar cargas regulatorias o requisitos injustificados y evitar crear espacios para la realización de prácticas monopólicas”, externó.
Recordó que, en ocasiones previas, la Cofece ha señalado que México cuenta un sistema financiero bien capitalizado, con bajos índices de morosidad, sin embargo, “los usuarios tienen poca movilidad y a los intermediarios financieros les faltan incentivos para atraer clientes vía calidad, innovación a menores precios”. FP