Además de cientos de pérdidas humanas, los terremotos del 7 y 19 de septiembre dejaron mermas millonarias en viviendas, edificios, escuelas, inmuebles culturales, carreteras y, en menor medida, infraestructura productiva. De acuerdo con una primera cifra preliminar del gobierno federal, reconstruir los estados más afectados, entre ellos la Ciudad de México, Oaxaca, Chiapas, Morelos, Estado de México y Puebla, costará 38,150 millones de pesos. La subsecretaria de Hacienda, Vanessa Rubio, aseguró que México está bien preparado para enfrentar estas contingencias, pues por décadas -dijo- el gobierno federal se ha preparado para hacer frente a estas lamentables tragedias. Destacó que México cuenta, en primera instancia, con el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), que tiene en cartera casi 9,000 millones de pesos; además, tiene un seguro por 5,000 millones de pesos y el bono catastrófico que contrató con el Banco Mundial, por el cual -estimó- se recibirán 2,700 millones de pesos por el sismo del 7 de septiembre, dado que por sus características técnicas, esta cobertura no puede cubrir el movimiento telúrico del 19. Sin embargo, de acuerdo con la dependencia federal, será hasta el 10 de octubre cuando se defina si el bono catastrófico aplica para México. Pese a ello, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, pidió a los legisladores modificar la propuesta del paquete económico de 2018 que se entregó el pasado 8 de septiembre, con el objetivo de enfrentar esta contingencia.
“No será la primera vez que el análisis del Paquete Económico exija ajustes para complementar esos mecanismos con recursos presupuestales. Lo hemos hecho desde Wilma y Stan, pasando por Jimena y Alex, Ingrid y Manuel; y hoy lo vemos necesario frente a las contingencias del mes de septiembre”, comentó en su comparecencia del pasado jueves en el Congreso.
¿Qué impacto tendrán las consecuencias de estos fenómenos naturales en la economía mexicana? Éstas son las pociones que se han puesto sobre la mesa hasta el momento:

Banxico

Los sismos de septiembre generarán efectos moderados en la inflación y el crecimiento nacional, estimó el Banco de México (Banxico). En su anuncio de política monetaria, en la que informó que dejó sin cambios su tasa de interés (7%), dijo que no se esperan alteraciones importantes en un futuro.
“Se estima que los efectos de estos acontecimientos sobre la actividad económica y la inflación serán temporales y moderados. Así, no se espera que las perspectivas de mediano y largo plazo para el crecimiento y la inflación se alteren de manera importante”, externó.

IMEF

Los terremotos de septiembre tuvieron su mayor impacto en viviendas y edificios, por lo que ‘al parecer´ no afectó directamente la infraestructura productiva, señala el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
“Se anticipa que, de tener una repercusión en la actividad económica nacional en el corto plazo, ésta pudiera ser, en todo caso, moderadamente negativa”, comentó.
Sin embargo, el IMEF advierte que para septiembre y parte de octubre, las ventas en la zona metropolitana de la Ciudad de México, Estado de México, Puebla y Morelos se desacelerarán por el efecto de los sismos, aunque el programa de reconstrucción, sobre todo para apoyar la reconstrucción de vivienda, podría ser un factor de estímulo a la economía.

BofAML

Bank of America Merrill Lynch (BofAML) recortó la expectativa de crecimiento para éste y el próximo año, debido a políticas fiscales y monetarias más estrictas, así como a la incertidumbre en torno al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el efecto los terremotos de septiembre. La institución financiera ajustó la previsión del Producto Interno Bruto (PIB) de 2.1 a 1.9% para este 2017 y de 1.6 a 1.3% para 2018. La ‘desaceleración está a la vuelta de la esquina’, advierte Carlos Capistrán, economista en jefe para México y Canadá de BofAML, quien señala que en los pronósticos ya está incorporado el enfriamiento del tercer trimestre de 2017, después de los terremotos, y la esperada aceleración posterior por el gasto de gobierno y la reconstrucción. BofAML estima una contracción en la actividad económica de 2 puntos base durante el tercer trimestre de 2017, como consecuencia de los dos grandes terremotos de septiembre (sobre la tasa  de crecimiento trimestral, anualizada usando datos ajustados por estacionalidad).

Citibanamex

Para el tercer trimestre del año se observa una desaceleración que se profundizará por los terremotos de septiembre, después de que en la primera parte del año la economía mexicana registró cifras alentadoras, advierte Citibanamex. En su análisis Examen de la situación económica de México señala que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), el cual es una variable que se aproxima al Producto Interno Bruto, registró cifras débiles en julio, al caer 0.7% de forma mensual.
“Los terremotos de septiembre implicarán una disminución adicional en la actividad económica, aunque será limitada porque no se destruyó infraestructura productiva ni de comunicación, a pesar del grave daño en términos de vidas y destrucción de patrimonios”, refirió.
Sin embargo, refiere, en el cuarto trimestre y el primero del próximo año las actividades de reconstrucción podrían compensar la pérdida de actividad de este tercer trimestre. Ante este escenario, Citibanamex estima que la economía mexicana crecerá 1.6% en el tercer trimestre de forma anual.

Por lo pronto, ven menos crecimiento para 2017

Tras los sismos,especialistas recortaron la expectativa de crecimiento para este año. Analistas consultados por Banco de México bajaron su expectativa de crecimiento para 2017, luego de que el propio instituto central diera a conocer que esperaba efectos temporales y moderados en estos dos indicadores por los sismos de septiembre. El consenso del mercado recortó su previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto de 2.15 a 2.10%, después de que desde abril mantiene una tendencia ascendente. Los especialistas que considera la encuesta Citibanamex de expectativas también recortaron su pronóstico de crecimiento para 2017, de 2.1 a 2%. De los 24 grupos de análisis que participan, Multiva tiene la estimación más baja, con 1.8%, mientras la institución más optimista es Santander, con una previsión del Producto Interno Bruto de 2.5 por ciento. FP