Dennis Muilenburg renunció como director ejecutivo (CEO) de Boeing y abandonó su asiento en el Consejo de Directores, como consecuencia de la crisis causada por las fallas en el modelo 737 MAX.
“La junta directiva decidió que era necesario un cambio en el liderazgo para restablecer la confianza en la empresa a medida que trabaja para reparar las relaciones con los reguladores, los clientes y todos los demás interesados”, expuso Boeing en un comunicado.
De esta forma, la empresa precisó que el presidente David Calhoun asumirá la dirección ejecutiva a partir del 13 de enero, mientras tanto el director financiero Greg Smitih se hará cargo de manera interina del puesto. Al respecto de su nombramiento, Calhoun refrendó su fe en el futuro de Boeing y de su cuestionado modelo 737 MAX. Este modelo, el más reciente en el mercado, sufrió fatales accidentes en octubre de 2018 en Indonesia y en el mes de marzo del año en curso en Etiopía, que en conjunto cobraron la vida de 346 personas, lo que obligó a suspender su producción a partir del próximo enero. Luego del último accidente la aeronave entró en un proceso exhaustivo de revisión, el cual se centra en su control automatizado, visto como causa probable de los desplomes y que ha dejado en tierra a 400 aviones que no se han podido entregar a sus clientes. El mercado bursátil recibió de manera positiva el anuncio de la salida de Muilenburg, pues las acciones de Boeing subían 2.5 por ciento luego de conocerse la medida, señaló la CNBC. Te puede interesar: Boeing reporta su peor trimestre en una década por desastre del 737 MAX erc