México podría convertirse este año en el principal mercado global de Japanese Head Spa por número de unidades operativas, al superar a España dentro de la estrategia de expansión internacional de la firma especializada en wellness y cuidado capilar.
Aida García Bueno, CEO de la compañía, afirmó en entrevista que el mercado mexicano se ha consolidado como uno de los principales motores de crecimiento para la marca fuera de Europa, impulsado por la demanda que ha registrado su modelo de franquicias en el país.
“Después de España, para nosotros México es el país primordial junto con Italia”, dijo la directiva.
La ejecutiva anticipó que, de mantenerse el ritmo actual de aperturas, México rebasará a España en número de centros activos antes de finalizar el año.
“Yo creo que sí, que México va a ser después de España, incluso va a llegar a superar a España en unidades de centros antes de terminar el año seguro”, señaló.
Como parte de ese crecimiento, la empresa proyecta cerrar el año con 30 unidades operativas en México y alrededor de 50 franquicias comercializadas.
La entrada de Japanese Head Spa al mercado mexicano inició en Celaya, Guanajuato, seguida por aperturas en Monterrey y próximamente en Mexicali, mientras que la firma también prevé futuras inauguraciones en la Ciudad de México.
García Bueno atribuyó el desempeño de la compañía en el país al interés de inversionistas por nuevos conceptos de franquicia y al apetito de inversión en el mercado local.
“Yo creo que en México, independientemente de todo lo que ocurre, la gente tiene muchísimas ganas de emprender, de invertir. Tienen una visión del futuro que es realmente asombrosa”, comentó.
Japanese Head Spa opera bajo un modelo de franquicias dirigido a inversionistas patrimoniales. La inversión total requerida por unidad en México asciende a 50,000 dólares, integrada por un pago corporativo de 35,500 dólares y otros 15,000 dólares destinados a adecuaciones, licencias y gastos de apertura.
La compañía estima un periodo de recuperación de inversión de 11 meses para sus franquiciatarios en el mercado mexicano.
En términos de rentabilidad, la firma reporta un EBITDA anual de 42%, aunque comunica a potenciales inversionistas una expectativa conservadora de 30% de margen mensual promedio, sujeta a factores como estacionalidad y nivel de ocupación.
La directiva explicó que la rentabilidad del modelo responde a una estructura operativa ligera, con establecimientos que operan con entre tres y cinco empleados, así como a una estrategia de control de costos basada en compras centralizadas y negociación con proveedores.
Además, destacó que la operación en México se sustenta en proveeduría local. El laboratorio que abastece a la marca en el país se ubica en Guadalajara y el mobiliario de las unidades se fabrica en Querétaro.
Actualmente, Japanese Head Spa suma 75 unidades en 11 países, expansión alcanzada en apenas dos años.
er





