“A todos nos convenía. El tema laboral era algo que teníamos que resolver desde antes, más allá del tratado de libre comercio. Más allá del T-MEC teníamos que poner orden en casa en temas de respeto a la LFT, legalidad, evitar la simulación, libertad sindical, que me parece que son principios en los que, como concepto, nadie podría estar en contra”, declaró Flores Barragán el martes en conferencia de prensa.El capítulo laboral del tratado comercial obliga a los tres países firmantes a no violentar derechos laborales en su propio territorio con el fin de ganar una ventaja competitiva. En el caso de México, incluye un anexo que lo compromete a implementar reformas para mejorar su panorama laboral, sobre todo en materia sindical. El tema fue uno de los más difíciles de sortear para negociadores mexicanos y estadounidenses. Estos últimos no confiaban en que la nueva legislación promulgada en mayo fuera suficiente para que México cumpliera sus compromisos.
La presidenta de Manpower Group en Latinoamérica celebró que las tres partes firmantes hayan llegado a un acuerdo sobre una versión modificada del acuerdo. Sin embargo, subrayó que “hay que leer a detalle” el nuevo pacto.Avance muy relevante para México gracias al liderazgo del Presidente López Obrador la firma hoy del TMEC después de un año y diez días de negociaciones. pic.twitter.com/Ca3ioLOJhF
— Marcelo Ebrard C. (@m_ebrard) December 10, 2019
“Es muy buena noticia. Porque acaba con cierta incertidumbre que estábamos enfrentando […] En el tema laboral habría que leer la letra chiquita”, puntualizó.A pesar de su tono optimista, Flores Barragán apuntó que todavía falta que el proceso se ratifique en EU y Canadá, y que el documento sea re-ratificado por el Senado mexicano. Añadió que, todavía con el T-MEC ratificado, “no todos nuestros problemas se solucionan” con éste. Aún se enfrentan los efectos de una desaceleración económica global, que está teniendo un impacto directo sobre el mundo laboral.





