El gobierno federal sigue al pendiente del proceso de reestructuración financiera de Altos Hornos de México (AHMSA), ya que también es parte de los numerosos acreedores de la compañía que están en espera de sus pagos.

AHMSA —uno de los principales productores del país— le debe al Servicio de Administración Tributaria (SAT), al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), entre otras entidades públicas, comentó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

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En su conferencia de prensa de todas las mañanas, el mandatario informó que su administración ha hecho una propuesta a la compañía —que ya fue declarada judicialmente en quiebra—para que pueda recibir capital de nuevos inversionistas y, de esa manera, tener la capacidad económica de pagar sus deudas.

La intención es apoyar a la empresa pero sin que esto implique “un rescate” a manos del gobierno.

Se ha estado buscando cómo ayudar, pero sin rescate como era antes. Porque también (los empresarios) quedaron malacostumbrados, administraban mal, saqueaban a las empresas y allí venía el gobierno a convertir esas deudas en deuda pública, como hicieron con el Fobaproa”, dijo López Obrador.

La propuesta del gobierno federal ha consistido en dar espacio a que la compañía reciba capital de inversionistas y que agilice su producción, pero que de manera paralela la compañía haga un plan de pagos para cubrir la deudas con el gobierno de manera diferida.

“¿Qué es lo que hemos propuesto? Que inviertan, que llegue dinero fresco a la empresa, que haya un plan para rescatarla desde el punto de vista productivo, que se modernice, que se mantenga a los trabajadores. Nosotros (el gobierno), con todo lo que le deben al gobierno, llegamos a un acuerdo para que esa deuda se pueda reestructurar”, dijo López Obrador, para explicar a grandes rasgos el planeamiento.

El mandatario hizo ver que esa inyección de capital puede provenir de inversionistas nacionales o extranjeros o bien de una combinación de los dos y que, si AHMSA necesita tiempo, el gobierno está dispuesto a negociar “un calendario de pagos”.

Hecha esta propuesta, falta que AHMSA dé una contestación formal, aseguró López Obrador.

“Estamos esperando la respuesta, pensando desde luego en los trabajadores en que no sean despedidos”, agregó el mandatario.

En su conferencia de todas las mañanas, en Palacio Nacional, López Obrador aseguró, sin mencionarlo por su nombre, que Alonso Ancira Elizondo, expresidente de AHMSA y quien tuvo el mando de la compañía desde la época de las privatizaciones, ha mostrado apertura para lograr un entendimiento con el gobierno.

El señor que tenía las acciones está más dispuesto a llegar a un acuerdo con otros accionistas y con esa empresa —Argentem Creek Partners que asumió el control de AHMSA—. Hablamos y le hemos dicho que va a depender de ellos”, comentó López Obrador.

El 20 de abril, AHMSA celebró una asamblea de accionistas, en la que oficialmente se autorizó el traspaso de las acciones de la compañía al fondo estadounidense Argentem Creek Partners, que se convirtió en el nuevo propietario.

También se aprobó el nombramiento de Eugene Irving Davis como nuevo presidente del Consejo de Administración, en lugar de Alonso Ancira.

GC