El gobierno federal continuará a cargo de las amortizaciones de las deudas de Petróleos Mexicanos (Pemex), tal como lo ha informado el presidente Andrés Manuel López Obrador.

“Debido a su sobreendeudamiento, la deuda de Pemex tiene un costo mayor que la deuda del soberano. Mientras al gobierno federal le cuesta un crédito una tasa de interés de 5%, a Pemex 10% u 11%”, comentó este miércoles en conferencia de prensa Octavio Romero Oropeza, director general de la empresa productiva del Estado.

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De ahí que la decisión del gobierno federal ha consistido en otorgar su apoyo financiero a la empresa petrolera, en lo que se refiere al cumplimiento de sus pagos.

“La deuda de Pemex es deuda del país, al final del día, se junta la deuda de la empresa con la del gobierno”, por eso “no tiene ningún sentido que Pemex regale el dinero a las grandes financieras, a los grandes bancos. Por esa razón el gobierno federal ha determinado que ahora las emisiones o refinanciamientos se hagan en la Secretaría de Hacienda, de acuerdo a los costos financieros que tiene el soberano”, agregó el funcionario.

En la conferencia de prensa, que se organizó en la Torre Ejecutiva de Pemex en la Ciudad de México, Romero Oropeza rechazó los comentarios de las agencias calificadoras y de analistas del sector privado, acerca del sobreendeudamiento de Pemex y sus riesgos financieros.

A principios de la presente administración, Pemex tenía una deuda de 127,000 millones de dólares (mdd), la cual ha disminuido a 107,000 mdd, debido a las acciones que se han emprendido para reducir los pasivos.

“Siempre están diciendo que Pemex es la más endeudada y quebrada, pero nosotros la estamos desendeudando”, aseguró Romero Oropeza.

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El funcionario responsabilizó a los gobiernos pasados por los problemas financieros de la compañía petrolera, al referir que los pasivos se duplicaron en los últimos siete u ocho años. Expuso que la empresa se financiaba a través de la emisión de bonos de deuda, para pagar otros bonos próximos a su fecha de vencimiento.

“Lo que hacía Pemex para pagar la deuda era que, ante un vencimiento, digamos de 5,000 mdd, hacía una emisión de 5,000 mdd, tomaba ese dinero, pagaba el vencimiento y, en teoría, quedaba ‘tablas’”, comentó Romero Oropeza.

Sin embargo, los análisis financieros han mostrado que a veces los antiguos funcionarios de Pemex solicitaban un monto de financiamiento mayor, para cubrir los vencimientos más próximos, y para obtener un excedente, del cual se desconoce qué destino tuvo.

GC