Fitch Ratings elevó la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) a ‘BB’ desde ‘B+’, tras la colocación de deuda por 12 mil millones de dólares realizada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, con el objetivo de fortalecer la posición financiera y operativa de la empresa estatal.

La calificadora también retiró la Observación de Calificación Positiva (Rating Watch Positive) y asignó a Pemex una perspectiva Estable.

En un comunicado, la calificadora confirmó que la mejora en la nota se deriva de la conclusión de la transacción P-Cap, impulsada por el gobierno federal. Por esta operación, revisó al alza su evaluación del subfactor “Antecedentes de Apoyo” dentro de sus criterios para Entidades Relacionadas con el Gobierno (GRE, por sus siglas en inglés), al pasar de “no lo suficientemente fuerte” a “fuerte”, lo que refleja un mayor respaldo institucional a la petrolera.

La agencia abundó que la actualización elevó el Puntaje General de Vínculo (Overall Linkage Score, OLS) entre Pemex y las calificaciones soberanas de México, de 25 a 30 puntos, lo que se tradujo en una mejora de dos escalones en la nota de Pemex.

Fitch valoró que el gobierno mexicano ha implementado medidas legislativas que permiten a Pemex compartir un techo de deuda con la Secretaría de Hacienda, mientras que la operación P-Cap contribuye a atender los vencimientos de corto plazo de la empresa.

“Estas acciones indican una mayor supervisión gubernamental y una mejora en la toma de decisiones”, expuso la calificadora, la cual señaló que, si se adoptan acciones similares, podría revisar el subfactor de “Toma de Decisiones y Supervisión” de Pemex de “Fuerte” a “Muy Fuerte”, lo que permitiría aumentar el OLS a 35 puntos. Este nuevo puntaje podría llevar a una nueva mejora de calificación a ‘BB+’.

Sin embargo, Fitch advirtió que los años de baja inversión en activos del segmento de exploración y producción de petróleo crudo y gas natural (upstream), así como en el de refinación (downstream) continuarán afectando el desempeño operativo y financiero de la empresa.

En este sentido, la agencia recordó que se han registrado múltiples incidentes en instalaciones clave, lo cual refleja una falta de inversión en mantenimiento.

Asimismo, señaló que la nueva administración ha manifestado su intención de limitar la producción en el segmento upstream e intensificar las operaciones en downstream, lo que podría seguir presionando la liquidez de Pemex, a menos que continúe el respaldo del gobierno para cubrir necesidades de inversión y servicio de deuda.

Finalmente, Fitch destacó que la producción y desarrollo de nuevos campos ha disminuido en los últimos años, por lo que el gasto en exploración y producción representa uno de los principales riesgos crediticios para Pemex.

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