Ferromex —empresa de Grupo México— desmintió las versiones en el sentido de que el derrame de químicos, provocado por el descarrilamiento de uno de sus trenes en el municipio de Naco, Sonora, haya provocado daños a la salud, ya que el incidente ocurrió en una zona despoblada.

El hecho ocurrió en una zona despoblada (…) sin que hubiera personas lesionadas o afectadas, ni registro oficial de secuelas de salud relacionadas con este hecho como falsamente se ha mencionado”, aseguró la compañía, a través de un comunicado.

Te puede interesar: Ordenan a Ferromex limpiar derrame de hidrosulfuro de sodio y cobre en Sonora

El incidente ocurrió el pasado 25 de julio, cuando un tren de carga de Ferromex se descarriló al circular por el tramo ferroviario Cananea-Agua Prieta, por lo cual tres góndolas salieron de las vías y tiraron su contenido, que era hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre, según explicaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Sin embargo, la compañía aclaró que el descarrilamiento ocurrió a causa de problemas de la infraestructura urbana y no por deficiencias en la operación del ferrocarril.

El hecho “fue ocasionado por un deslave en los extremos de una alcantarilla a consecuencia de la acumulación excesiva de agua por lluvias abundantes en la región”, aseguró Ferromex en un comunicado.

Te puede interesar: Pemex denunció ante la FGR derrame de petróleo en el Golfo de México

La compañía también informó que, desde un inicio aplicó sus protocolos de seguridad y de protección civil, además de que notificó inmediatamente a las autoridades correspondientes.

Debido a que el tren se accidentó en una zona despoblada “no representó riesgo inmediato para la población”, ya que “los minerales vertidos han sido recogidos”, aseguró Ferromex.

Además, las vistas aéreas que ya se tienen del lugar no han mostrado que los vertidos se hayan extendido más allá. 

Te puede interesar: Gobierno acepta responsabilidad de Pemex en derrame petrolero en Golfo de México

Por lo pronto, se realizan estudios de laboratorio, con base en muestras de terreno, para determinar qué tan grave pudo ser el impacto ambiental, agregó la compañía.

Ferromex —que ha sido obligada por la Semarnat para encargarse de la remediación del lugar— refirió que ha emprendido las acciones ordenadas por las autoridades ambientales para atender la emergencia y también que está por terminar el levantamiento completo de los vagones.

Mientras tanto, desde el miércoles pasado, se reanudó la circulación de ferrocarriles por el lugar.

GC