“Algunos no han logrado compensar los gastos operativos (regulatorios, reservas crediticias, estructura operativa, por la conversión o planes de expansión). Esto junto con las presiones en su calidad de activos por el crecimiento acelerado y la competencia, ha derivado en resultados negativos”, aclara el documento.Esto, ya cobró factura en una institución, que es Banco Bicentenario, que no pudo cumplir los niveles de capitalización mínimos, lo que llevó a la revocación de licencia. En el lado opuesto se encuentran las instituciones a mejorar su rentabilidad y diversificación de ingresos, además de tener una cartera moratoria en contención. A junio de 2017 los bancos nuevos incrementaron sus préstamos en promedio 30%, anual, por arriba del promedio de la banca de 9.8%, en la mayoría una generación interna de capital. El apetito de riesgo mayor, las concentraciones altas en ambos lados del balance y el enfoque en segmentos sensibles a las condiciones actuales podrían presionar la calidad de los activos. No obstante, las instituciones de reciente operación concentran 0% de la cartera de crédito nacional, el grupo de los 7 bancos más grandes en el país tiene 83% y 9 bancos medianos 11 por ciento. La concentración del mercado se mantendrá, considera el reporte. El crecimiento acelerado, la competencia, la flexibilidad para su fondeo y gastos relacionados con la etapa de crecimiento podrán presionar la generación interna de capital. Aunque la capitalización es adecuada, podría ser presionada por su apetito de alto riesgo. Pese a esta advertencia, la calificadora considera que con el apoyo de los accionistas se podría soportar el crecimiento o subsanar pérdidas, con lo que se mitiga de forma parcial esta exposición. Si bien en todos los casos existen avances en el fondeo, todavía hay dependencia de recursos mayoristas y más costosos, esto podría llevar a los bancos a enfrentar retos al cumplir con los nuevos requerimientos regulatorios de liquidez. En junio 2017, el coeficiente de cobertura de liquidez regulatorio era de 215 por ciento. La baja penetración del crédito en el país, la resistencia de la economía mexicana, facilidad en la entrada en operación, así como un marco regulatorio robusto abren posibilidad para que estas instituciones puedan operar, el mercado sigue abierto para otras, considera Fitch.
“Fitch considera que aún hay espacio para nuevos bancos en el sistema. Prueba de ello son las recientes aprobaciones de licencias bancarias, principalmente de jugadores globales dirigidos a nichos específicos relacionados con sus casas matrices en Asia, así como la intención latente de entidades no bancarias de migrar a la figura de banco”, expone.jam





