La deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) con sus proveedores y contratistas alcanzó en marzo pasado un monto de 163,207 millones de pesos (mdp), lo que implicó un aumento de 17.3%.

Esta cantidad no incluye los montos en litigo, ni los impuestos, ni los trabajos que están en proceso de conciliación con los proveedores, según un reporte de la agencia Reuters.

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Hace un mes se decía que la deuda de Pemex con proveedores se cuantificaba en aproximadamente 139,115 mdp, cifra 44% superior a la que se conocía en el mes de octubre de 2023.

Con el propósito de ponerse al corriente en sus pagos a sus prestadores de bienes y servicios, Pemex ha gastado unos 505,912 mdp entre 2023 y lo que va de 2024. Sin embargo, todavía existe un remanente que falta por cubrir.

En febrero pasado, también se dio a conocer que Pemex ya había comenzado a reactivar sus pagos atrasados desde diciembre, pero que la compañía productiva del Estado colocaba en primer orden de prioridad a las compañías de servicios petroleros.

Sin embargo, quedaban en segundo términos los proveedores de otro tipo de bienes y servicios, entre los que se encuentran varias empresas pequeñas y medianas (pyme) nacionales.

Estas deudas con prestadores y servicios son independientes de los pasivos financieros de 106,800 millones de dólares (mdd) —con corte a 2023— que tiene Pemex con inversionistas que han adquirido sus bonos de deuda.

Si bien el volumen de los pasivos financieros disminuyó 4.13% en relación con 2022, representa una pesada carga para la empresa que le impide cumplir con todos sus compromisos de pago. (Con información de Reuters)

GC