La cartera de crédito bancario a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) cayó 6.4 por ciento en diciembre de 2021, en términos anuales y reales (considerando inflación), señaló BBVA México.

Esto implicó su descenso 49 consecutivo, lo que indica un deterioro que ya se observaba desde antes de la pandemia de Covid-19.

“El actual entorno de mayores tasas de interés e intermitencia en la recuperación del consumo no es favorable para la reactivación del crédito a Pymes, considerando que la mayoría de las pequeñas y medianas empresas acreditadas se encuentra en el sector comercio”, señaló un análisis del grupo financiero.

Adicionalmente, dijo, el surgimiento de cuellos de botella en las cadenas de suministro globales y el encarecimiento de las materias primas a nivel global (en parte debido al conflicto entre Rusia y Ucrania) podrían asociarse con retrasos en la solicitud de un crédito bancario para Pymes – principal, mas no exclusivamente, manufactureras –, que adquieren insumos o venden sus productos en el mercado exterior.

No deje de leer: En México caen préstamos a Pymes en el primer año de pandemia: OCDE

“La cartera a Pymes presenta una reducción en la magnitud de sus contracciones anuales desde el segundo trimestre de 2021. No obstante, no existe un solo sector que haya registrado un crecimiento real durante el año”, destacó el estudio.

De acuerdo con BBVA, al analizarse la dimensión del destino del financiamiento, únicamente el pago de pasivos registró un crecimiento sostenido durante 2021, lo cual implica mayormente una partición diferente de la cartera por institución financiera, pero no indica un crecimiento en el mercado potencial del segmento, ni apunta a una reactivación generalizada de la demanda por financiamiento.

El grupo financiero recordó que, durante la pandemia, bajaron la cortilla 1.6 millones de Pymes, en medio de las bajas ventas que desató el confinamiento.  

No deje de leer: Con dificultades para acceder al crédito, 68% de las Pymes: Mambu

“La pandemia exacerbó una tendencia a la baja que el financiamiento bancario a Pymes presentaba ya al inicio de ésta”.

La competencia de los proveedores y un entorno de caída en ciertos componentes de demanda agregada afectaban ya la cartera desde años atrás. Aunado a esto, la menor confianza empresarial debido a cuellos de botella y la persistencia inflacionaria podrían implicar, en el corto plazo, un rezago significativo en la recuperación del crédito a Pymes, señaló la entidad financiera.

FP