Cox concluyó la adquisición de Iberdrola México en una operación valuada en 4,000 millones de dólares, transacción que la compañía calificó como “estratégica y transformacional” al representar un hito en la evolución del grupo y acelerar su expansión en uno de sus mercados prioritarios.

En un comunicado, la utility global integrada de agua y energía señaló que la operación se ejecutó conforme a lo informado al mercado en julio de 2025 e incorpora una capacidad instalada operativa superior a 2,600 MW, así como una cartera de proyectos de generación por 12,000 MW.

La transacción también incluye a la mayor suministradora privada de energía en México, con más de 25% de participación de mercado, 20 TWh de comercialización y más de 500 grandes clientes con máxima calificación crediticia.

De acuerdo con Cox, esta posición la coloca como líder destacado en el suministro de energía en México.

“Con esta adquisición, Cox incorpora una plataforma de activos de alta calidad, con un sólido historial operativo, una base de clientes de primer nivel y una elevada estabilidad de ingresos ya que una gran parte de la actividad estará respaldada por ingresos recurrentes.

“Se trata de negocios consolidados, con capacidad de generación de caja elevada, que refuerzan de forma significativa el perfil del Grupo”, expuso la empresa.

La firma agregó que la operación se alinea plenamente con su estrategia corporativa al fortalecer su presencia en México, mercado donde mantiene operaciones desde hace más de una década, y consolidar su esquema de integración vertical mediante la combinación de generación, comercialización y capacidades industriales en una misma plataforma.

Sobre el cierre de la transacción, Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox, afirmó que la operación “marca un paso decisivo en la evolución de la empresa”, al incorporar “una plataforma de gran calidad en un mercado que conocemos bien, y lo hacemos manteniendo el foco en la disciplina, la integración y la creación de valor a largo plazo”.

“Esta adquisición refuerza nuestro perfil como utility integrada y nos sitúa en una posición de mayor escala y solidez para afrontar la siguiente etapa de crecimiento del Grupo”, indicó.

El directivo subrayó que la operación se inscribe en la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum y su administración de convertir la energía y el agua en políticas de Estado orientadas al desarrollo inclusivo y sostenible del país.

“Con una plataforma integrada que combina generación eléctrica eficiente y soluciones avanzadas de gestión del agua, Cox se alinea plenamente con las prioridades del Gobierno mexicano, orientadas a reforzar la seguridad energética, la soberanía hídrica y la inversión de largo plazo en infraestructura estratégica bajo un marco regulatorio claro y justo, con planificación nacional y capaz de atraer inversión internacional.

“Tengo plena confianza en la gestión de la presidenta Sheinbaum y en su equipo, algo que han demostrado de manera ejemplar a lo largo de todo este proceso”, aseveró.

Según la empresa, la adquisición consolida a Latinoamérica como el principal foco geográfico de Cox y posiciona a México como hub estratégico para su crecimiento regional, apoyado en la demanda energética sostenida, la estabilidad macroeconómica y el potencial de desarrollo de infraestructura.

Cox destacó que México gana mayor peso dentro de su estructura global por la relevancia de los activos adquiridos y por la complementariedad con las operaciones que ya desarrolla en el país.

Asimismo, la compañía informó que mantendrá al equipo directivo de Iberdrola México e integrará a la totalidad de su plantilla, conformada por más de 800 profesionales.