El Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) retomó el suministro de gas natural a Braskem Idesa, unidad mexicana del productor petroquímico brasileño Braskem a la que se le había suspendido la distribución del hidrocarburo desde diciembre pasado.
De acuerdo con Reuters, la compañía anunció lo anterior durante una presentación ante reguladores, a quienes les informó que había firmado un nuevo contrato de servicios con el Cenagas.
Igualmente, Braskem Idesa informó a los reguladores sobre la firma de un memorando de entendimiento con Petróleos Mexicanos (Pemex) en relación “posibles adiciones a un contrato de suministro de etano en una planta clave”.
“Con la firma de estos documentos por parte de Braskem Idesa, ésta ha comenzado a recibir, a partir de ahora, la entrega de gas natural, que había sido cortada unilateralmente”, indicó la empresa, que en México opera el complejo petroquímico Etileno XXI.
Lo anterior se produce luego de que el 2 de diciembre pasado, Braskem informó que adoptaría las medidas legales necesarias, tras la determinación de Cenegas de rescindir unilateralmente el contrato por el que le suministraba gas a la planta Etileno XXI.
Esta petroquímica, creada en 2010 con una inversión de 2,500 millones de dólares (mdd) y que comenzó operaciones comerciales en 2016, es una asociación controlada por la brasileña Braskem (75%), mayor productora de resinas termoplásticas y líder en América Latina, y el Grupo Idesa, uno de los principales grupos empresariales mexicanos.
El llamado complejo petroquímico Braskem Idesa Etileno XXI, que produce cerca de 1.05 millones de toneladas de polietileno al año, se encuentra en Nanchital de Lázaro Cárdenas, en el estado de Veracruz.
La interrupción del suministro de gas de Cenegas dejó inviable todo el proyecto, debido a que el gas natural es la principal materia prima para la producción del polietileno y la estatal mexicana es la “única responsable por el sistema de ductos y transporte de gas natural en la región”.
En noviembre pasado el presidente Andrés Manuel López Obrador había amenazado con rescindir el contrato de suministro de etano, firmado entre Pemex y Braskem Idesa, con el argumento de que la petroquímica es blanco de denuncias de corrupción y que el contrato cuenta con cláusulas “leoninas” que le ha generado elevadas pérdidas al erario mexicano.
En su conferencia de prensa matutina de hoy, López Obrador aseguró que el contrato de suministro de la materia prima no fue cancelado ni rescindido sino que llegó a su fecha límite, y justificó su decisión en las acusaciones de corrupción que existen contra Odebrecht, el conglomerado brasileño que es uno de los socios de Braskem.
“El contrato no se incumple, sencillamente ya no hay contrato… Además, hay una denuncia de corrupción en contra de esta empresa y no han querido llegar a un acuerdo. Quieren que se les siga vendiendo el gas, el etano, al 25% de su costo en el mercado y que Pemex, la hacienda pública, el pueblo de México, les subsidie el 75% del gas, y además, cobrando multas”, afirmó.
Te puede interesar: México no debe confiarse al gas natural para generar electricidad: AMLO
(Con información de Reuters y EFE)
er





