El presidente Andrés Manuel López Obrador desestimó las revisiones que hicieron hace unos días Fitch Ratings y Moody’s a las calificaciones crediticias de Petróleos Mexicanos (Pemex), al considerar que “no afectan en nada” a la empresa y que además constituyen “una simulación”.
El pasado 14 de julio, Fitch Ratings modificó la calificación crediticia de Pemex de BB- a B+, mientras que Moody’s Investors Service ratificó el pasado viernes la calificación de B1, pero cambió su perspectiva de estable a negativa.
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Ambas agencias calificadoras advirtieron sobre la debilidad financiera de la empresa, porque de momento no se percibe que cambie sustancialmente su ritmo de producción ni sus ingresos por ventas, además de que cada vez más acumula deudas y continúa altamente dependiente del gobierno federal para cumplir con sus compromisos de pago.
Sin embargo, en su conferencia de prensa de todas las mañanas, López Obrador lamentó la opinión de las agencias calificadoras sobre Pemx, al considerar que pasaron por alto que su administración ha logrado reducir la deuda de la empresa productiva del Estado en 15.5%.
“Desde luego, está muy difícil ganarle a los leguleyos de las calificadoras, son tecnócratas, marrulleros, que seguramente van a decir ‘sí, pero hay otras variables’”, se quejó el mandatario.
“No pasa nada, aquí lo que se tiene que tomar en cuenta es que la deuda de Pemex ha bajado y eso lo podemos probar, para de una vez desmentir a la calificadora esta, o sea para exhibirla como falsaria”, estalló López Obrador.
En su reacción contra las agencias calificadoras, el mandatario aseguró que en los gobiernos pasados, cuando imperaba “el neoliberalismo”, las agencias calificadoras generaban buenas evaluaciones crediticias a favor de Pemex, a pesar de la corrupción que prevalecía.
Sin embargo, en su gobierno, cuando se ha logrado enfrentar y reducir la corrupción en Pemex y en otros ámbitos del gobierno, no hay un reconocimiento de las calificadoras, lamentó López Obrador.
“Es una burla todo esto de las calificadoras; sin embargo, todavía quedan esos remanentes, toda esa información que utilizaban para manipular en las épocas del neoliberalismo o neoporfirismo”, dijo el mandatario.
En sus acostumbradas reacciones de molestia, cuando su gobierno recibe críticas o resultados distintos a los esperados, López Obrador acusó a las calificadoras de “actuar en función de intereses”, mismos que no identificó, y también cuestionó que “se les tenga que pagar” para recibir una evaluación crediticia, aunque esta sea negativa.
GC





