- Seguridad financiera. El sistema acumula a 20 años de su creación 2.94 billones de pesos de ahorro pensionario, cifra que representa el 14.6% del Producto Interno Bruto del país. Hoy el ahorro en la AFORE representa el segundo pilar patrimonial de los mexicanos, solo detrás de la vivienda. La seguridad del ahorro se explica por una regulación prudente en materia de inversiones, por una supervisión diaria por parte de la CONSAR, por una mayor diversificación del portafolio y por un manejo profesional del ahorro por parte de las AFORE.
- Seguridad operativa. En los primeros 20 años del sistema se han abierto 58 millones de cuentas. Cada mes, 850 mil patrones realizan las aportaciones tripartitas que les corresponde por Ley, y dichos recursos fluyen de manera bimestral sin ningún contratiempo a las cerca de 20 millones de cuentas de ahorradores frecuentes en el sistema.
- Rendimientos. Los rendimientos anuales en los 20 años de historia del sistema de pensiones se ubican en 11.52% en términos nominales y 5.53% en términos reales, lo que ubica al sistema de pensiones como una de las mejores alternativas de ahorro del país. De los cerca de 3 billones de pesos, $1,287.6 mil millones son rendimientos netos de comisiones, lo que significa 43.9% del saldo del sistema. Un trabajador que inició cotizaciones el 1 de julio de 1997 con ingresos por 5 salarios mínimos tiene hoy en su cuenta $262,284 de los cuales $119,933 son rendimientos netos de comisiones.
- Democratización financiera. A lo largo de los últimos 20 años, millones de mexicanos, a través del sistema de pensiones, han accedido a rendimientos atractivos sin importar si se trata de cuentas de 1 salario mínimo o de 25 salarios mínimos.
- Derechos de propiedad. En el actual sistema de pensiones la propiedad de los recursos se garantiza por la individualización en las cuentas personales. Ni el gobierno, ni el patrón, ni el sindicato pueden interferir en la cuenta individual del trabajador y las cuentas individuales se encuentran protegidas por Ley.
- Financiamiento para el desarrollo. Este ahorro ha propiciado un círculo virtuoso para el crecimiento y desarrollo del país pues un monto creciente de esos recursos se canaliza a actividades productivas. Sumados todos los rubros de inversión, se han destinado 946,930 millones de pesos del ahorro pensionario de los mexicanos al desarrollo de empresas mexicanas de distintos tamaños pertenecientes a diversos sectores de la actividad económica.
- Profundización financiera. Hoy los activos netos de las SIEFORE representan cerca el 25% del ahorro interno del país. Hoy, gracias a que el país cuenta con un inversionista institucional de largo plazo como son las AFORE, son normales colocaciones que superan los 20 y hasta 30 años. La profundización del sistema financiero nacional ha dado pie, igualmente, al surgimiento de nuevos vehículos de inversión como las Fibras, los CKD´s y Cerpis.
- Sostenibilidad financiera. El actual sistema de pensiones es financieramente viable y el enorme cambio demográfico que se avecina para el país no pondrá en riesgo su sostenibilidad.
- Beneficio para las Finanzas públicas. Gracias a las reformas en materia pensionaria de 1995 y 2007 se puso freno a un enorme desequilibrio actuarial del sistema de reparto tanto del IMSS como del ISSSTE, que se agudizada diariamente debido al proceso de envejecimiento de la población. De no haberse realizado ambas reformas, y frente al aceleramiento de nuestra transición demográfica, el financiamiento de las pensiones hubiese estado en riesgo, así como las finanzas públicas del país.
- Equidad de género. En el anterior sistema de pensiones, las mujeres se encontraban en clara desventaja para la posible obtención de una pensión. En el actual sistema, si bien persiste la alta intermitencia laboral, gracias a la individualización del ahorro, las mujeres podrán llegar a la edad de retiro y disponer de los recursos acumulados y sus correspondientes rendimientos.





