La semana pasada el peso cerró con una apreciación de 1.34% o 24.4 centavos, cotizando alrededor de 17.93 pesos por dólar, luego de tocar un nuevo mínimo en el año de 17.8998 pesos por dólar, nivel no visto desde mayo de 2016. Al cierre el peso mostró apreciación en el año de 13.5% o 2 pesos y 79 centavos. La mayor parte de las ganancias del peso se concentraron en las primeras tres sesiones de la semana, impulsadas por una mayor preferencia por pesos en el mercado cambiario. En la semana comprendida entre el miércoles 7 y el martes 13 de junio, las posiciones especulativas netas a la espera de una apreciación del peso en el mercado de futuros de Chicago subieron en 10,993 contratos a 95,814 contratos, cada uno de 500 mil pesos, su mejor nivel desde mayo de 2013. Lo anterior fue resultado de un incremento de 7,867 contratos a favor del peso y una reducción de las posturas en corto (a la espera de que el peso pierda terreno) de 3,126 contratos. Durante la semana, la tasa de rendimiento de los bonos M a 10 años mostró un retroceso de 19.4 puntos base a 6.91%, su nivel más bajo desde noviembre de 2016. Esto fue resultado de una mayor preferencia por instrumentos de deuda denominados en pesos, pues los inversionistas consideran atractivas las altas tasas de interés en el mercado local aunado a la expectativa de una mayor apreciación del peso mexicano, lo que eleva el potencial de ganancias cambiarias. En el mes al 8 de junio, la tenencia de bonos M por residentes en el extranjero muestra un incremento de 7,371.56 millones de pesos, equivalente a un aumento de 0.42%. Aunque los bonos M representan sólo el 45.3% de los valores gubernamentales en circulación, el 82.2% de los valores en manos de extranjeros es de este tipo de instrumentos, por lo que se puede decir que al inicio del mes hubo una entrada de capitales hacia instrumentos con vencimiento a mediano y largo plazo. En la semana pasada, la curva de rendimiento de la deuda soberana de México observó un desplazamiento hacia abajo, particularmente en instrumentos con vencimientos superiores a tres años. Esta semana es probable que el tipo de cambio continúe su tendencia a la baja hacia el nivel de 17.80 pesos por dólar, mientras el mercado espera el anuncio de política monetaria de Banco de México, en donde existe un 85% de probabilidad de que la Junta de Gobierno suba su tasa de referencia en 25 puntos base a 7%. El mercado también reducirá su especulación en relación a la política monetaria de la Reserva Federal, pues a pesar de que podría volver a subir su tasa este año, los indicadores para mayo de la inflación estadounidense y el desempeño del mercado inmobiliario han sido poco favorables. Es importante agregar que al inicio de la semana el Secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, destacó en una entrevista de manera explícita que México y Canadá no son países manipuladores de divisas, sin descartar que el peso se ha depreciado por preocupaciones relacionadas al futuro de las relaciones comerciales. Sin embargo, agregó que existe una buena probabilidad de que tanto el peso como el dólar canadiense se aprecien con el resultado de la negociación del TLCAN. Los comentarios de Wilbur Ross indican que podría haber una nueva estrategia de la administración de Trump para reducir la incertidumbre en relación a la negociación del TLCAN, con el objetivo de evitar una apreciación desordenada del dólar. De ser así, es probable que Estados Unidos abandone su retórica proteccionista de meses anteriores y ofrezca mayores detalles sobre lo que desean modificar del TLCAN, permitiendo que el tipo de cambio continúe bajando hacia el nivel de 17.20 pesos por dólar. De cumplirse este escenario, el único pretexto del mercado cambiario para generar nuevos episodios de volatilidad serán las elecciones federales de 2018.