Recientemente nuestro mercado accionario alcanzó máximos históricos arriba de los 50,000pts, reflejando una mayor confianza de los participantes, tras una serie de noticias y sorpresas positivas. Los datos económicos en su mayoría han resultado mejor a lo estimado en este primer trimestre, sobretodo tomando en cuenta el pesimismo que había para nuestro país a finales del año pasado tras el triunfo de Trump como presidente de nuestro vecino y principal socio comercial. El dato del PIB del primer trimestre resultó mejor a lo estimado en 2.8%, siendo la mayor alza en seis trimestres, la tasa de desempleo se ubicó en sus niveles mínimos de los últimos años en 3.6%, la inversión extranjera alcanzó casi $8,000 mdd al 1T17, el tipo de cambio se ubicó en niveles por debajo de los $18.50 con una apreciación de casi el 16% desde sus máximos, los reportes de las empresas superaron las expectativas del mercado creciendo a nivel operativo cerca del 20%, y al parecer todo apunta a que la revisión al TLCAN podría ser menos dañina para nuestro país de lo estimado originalmente. Adicionalmente, las finanzas públicas han mejorado (mayores ingresos presupuestarios, menores gastos, y una evolución de la deuda pública en línea y consistente con los objetivos para el cierre del 2017), con ello, la probabilidad de una baja en la calificación crediticia para nuestro país se ha reducido significativamente. Hasta aquí todo bien, sin embargo, parecería que las buenas noticias ya están incorporadas en los mercados de capitales, de dinero y cambiario, y a partir de ahora podemos comenzar a ver un punto de inflexión de la mano de un crecimiento mucho más moderado en los próximos meses para nuestra economía y de los riesgos que prevalecen a nivel internacional. A nivel local, la principal razón de preocupación hacia adelante radica en la inflación y su consecuencia con las tasas de interés y por lo tanto en el consumo, sector que hasta ahora ha sido el motor de crecimiento de nuestro país. Actualmente la inflación anual supera el 6%, (para ser exactos la inflación a tasa anual a la primera quincena de mayo fue de 6.17%, la más alta desde abril del 2009 y el doble del objetivo de Banxico), y la tendencia sigue siendo de alza, luego de que la inflación al productor alcanzara niveles de 8.75%, la de mercancías arriba del 6% y el deflactor del PIB, es decir, la inflación de todos los bienes y servicios de nuestro país, niveles de 6.78%. Dicho repunte proviene principalmente de una depreciación de nuestra moneda acumulada en los últimos tres años de casi el 50%, aunado a un repunte reciente en los precios de los energéticos y en los costos laborales. Para combatir lo anterior, Banco de México comenzó con una política restrictiva a finales del 2015, y desde entonces a la fecha ha incrementado las tasa de referencia en 375 puntos base, llevándola de 3% a finales del 2015 al nivel actual de 6.75%. Sin embargo, esto no es todo, en el mejor de los casos Banxico mantendrá su política monetaria relativa con EUA, así que si esperamos dos incrementos en las tasas por parte de la FED este año, consideramos que Banxico podría llevar la tasa de referencia a por lo menos 7.25% a finales del 2017, esto sin considerar que en caso de no ceder la inflación en los próximos meses, Banxico continuará con su política monetaria restrictiva y endurecerá con uno o dos apretones más de 25pb las tasas de interés, lo que podría llevar la tasa de referencia a niveles arriba del 7.50%. Sin embargo, la mala noticia es que dicho incremento aún no se ha visto reflejado en las variables macro, pues según el mismo Banxico, el impacto se ve reflejado entre 12 y 18 meses después. Lo anterior quiere decir que una posible desaceleración en nuestra economía podría comenzar a sentirse a partir de la segunda mitad del año. Desde nuestro punto de vista, los primeros síntomas ya los estamos viendo en algunos indicadores, principalmente relacionados con el crédito y el consumo. La confianza al consumidor se ha recuperado en los últimos tres meses después de la fuerte caída observada en enero, pero al mes de abril se mantiene en niveles bajos (83.8 puntos) y con una tendencia negativa. Recientemente se dieron a conocer las Ventas Minoristas al mes de marzo, las cuales si bien en términos anuales siguieron presentando crecimientos de más del 6%, observamos que en cifras desestacionalizadas presentaron una caída respecto al mes previo de 1.3%, lo cual deja ver cierta desaceleración en el sector. Lo mismo observamos con las cifras de crédito publicadas recientemente, donde observamos cierta desaceleración derivado principalmente por el incremento reciente en las tasas de interés, lo cual sin duda comenzará a impactar principalmente en el crédito al consumo hacia los próximos meses y en la actividad económica en general. Carlos Alberto González Tabares / Director de Análisis de Monex Casa de Bolsa [email protected]/ @carlosgtabares; @monexanalisis