El indicador de la actividad económica es uno de los datos más importantes entre economistas, financieros y funcionarios públicos (policy makers), ya que permite monitorear el desempeño de la economía, ayuda a la toma de decisiones de inversión y guía la implementación de políticas públicas.
Sin embargo, medir la actividad económica es una terea compleja si se considera que este indicador tiene que satisfacer 3 características o desagregaciones fundamentales: clasificación industrial, zona geográfica y periodo de disponibilidad de la información. ¿Por qué son importantes estas características? Menciono un ejemplo reciente: Durante la pandemia de Covid-19 fue relevante medir el impacto económico de las políticas de confinamiento, con el objetivo de implementar acciones puntuales, focalizadas y oportunas para impulsar la reactivación económica, ya sea por sectores industriales o por zonas geográficas.
En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) es la institución oficial encargada de estimar y dar a conocer los distintos indicadores relacionados con la actividad económica. En la siguiente tabla se muestra un comparativo de los distintos indicadores que INEGI calcula para medir la actividad económica en el país.

Es importante notar que estos indicadores tienen un ventaja o desventaja “trade-off” en cuanto a las 3 características o desagregaciones que mencionamos previamente: clasificación industrial, zona geográfica y periodo de disponibilidad de información. Los que son oportunos tienen menor desagregación geográfica y clasificación industrial; mientras que los más esporádicos y con mayor rezago son los más ricos en cuanto a clasificación industrial y desagregación geográfica.
Esta disyuntiva nos lleva a plantear formas alternativas de medir el desempeño de la economía con datos no convencionales o no tradicionales. Por ejemplo, la información administrativa del gobierno, a través de sus distintas dependencias, es una fuente de insumos muy valiosa. Menciono algunos que incluso es posible analizar con periodicidad diaria:
- Consumo de gasolina en estaciones de servicio (PEMEX)
- Consumo de electricidad, habitacional e industrial (SENER, CENACE y CFE)
- Transacciones de tarjetas de crédito y débito (Banco de México)
- Emisión de facturas (SAT)
- Afiliación a trabajos formales privados (IMSS)
En el sector privado también se ha generado y hecho pública información que permite monitorear la actividad económica; por ejemplo, durante pandemia se generaron dos índices de movilidad de las personas a partir de los dispositivos móviles de Apple y uso de la plataforma de Google. Otro ejemplo, son los datos relacionados con la movilidad de Twitter y Google Trends, de hecho, el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) de INEGI utiliza ambos para su estimación.
Concluyo esta primera entrega mencionando que es importante tener información oportuna, verás y desagregada para tomar mejores decisiones. En la siguiente entrega mencionaré los avances más recientemente -gracias al desarrollo de nuevas tecnologías- que ayudan a medir el desempeño de la actividad económica.
Transformo datos en estrategias de crecimiento empresarial.
Por Luis Federico Puente
Director general de Datamétrica (@DatametricaMX)
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