El proceso electoral del 2018 está, poco a poco, tomando ritmo y ganando espacios en las mesas de los mexicanos y los momentos de café de importantes actores político-económicos. También se han incrementado las menciones en espacios especializados, los eventos y las casas encuestadoras hacen los respectivos “careos” entre quienes son los posibles candidatos de las principales fuerzas políticas en el país. En el PRI se menciona, con mucha intensidad a José Antonio Meade, se habla que Aurelio Nuño no debe ser descartado y cada vez con menos frecuencia se habla de José Narro como los finalistas para quedarse con la nominación tricolor descartando ya al secretario de Gobernación Osorio Chong pese a ser este, el priísta mejor posicionado en las encuestas desde hace varios meses. Sin embargo, sabiendo que la decisión final la tomará el presidente Enrique Peña Nieto como primer priísta del país, presento algunos números que ponen en perspectiva la situación de cada uno de los aspirantes y sus posibilidades reales de convertirse, al menos, en un buen candidato frente a la situación de sus potenciales competidores fuera del PRI. Pero vamos por partes, ¿qué hace a un buen candidato? Todo consultor político y estratega electoral menciona que son varios los elementos que hacen a un buen candidato, de entre estos, los principales son una buena imagen, alto nivel de reconocimiento y bajos negativos de opinión. No puede pasar desapercibida la gran promoción mediática que se le ha dado en los últimos meses a los secretarios Meade y Nuño. Incluso se mencionó que los cambios aprobados en la XXII Asamblea Nacional del PRI el pasado 12 de agosto fueron realizados específicamente para quitar los candados que impedía a estos dos secretarios ser el candidato. La pregunta que surge es ¿ha funcionado para los ya mencionados? Los números nos dicen que la respuesta a esta pregunta es no. Haciendo un promedio de las últimas encuestas publicadas por distintos medios como Consulta Mitofsky, El Universal, Reforma, entre otras, el nivel de reconocimiento entre la población para José Antonio Meade pasó de 29.1% en junio a 38% en septiembre; para Aurelio Nuño pasó de 43.8% a 51.2% en el mismo periodo de tiempo y quien tuvo el menor crecimiento fue José Narro al pasar de 25.2% a 28% también entre junio y septiembre. Ahora, echemos un vistazo a la situación de los posibles rivales a quienes enfrentará el candidato tricolor. En su más reciente entrega sobre “Los presidenciables en la opinión pública”, Consulta Mitofsky ofrece información muy importe sobre Andrés Manuel López Obrador, Margarita Zavala, Miguel Ángel Mancera, Ricardo Anaya y Jaime Rodríguez. A la pregunta “¿Conoce usted a…?”, el presidente de MORENA Andrés Manuel López Obrador tiene un 93.4% de reconocimiento, la ex primera dama Margarita Zavala cuenta con 73.9, el jefe de gobierno de la Ciudad de México Miguel Ángel Macera 68.4, el presidente del PAN Ricardo Anaya 65.3 y el gobernador independiente de Nuevo León Jaime Rodríguez tiene 49.7; esto en una muestra a nivel nacional. Es cierto, Andrés Manuel López Obrador es quien encabeza todas las encuestas en intención de voto al día de hoy, seguido por Margarita Zavala y Miguel Ángel Osorio en un tercer lugar. Pero es cierto también, que estos tres personajes son los más mencionados en cuanto a mala opinión de la población y donde López Obrador y Osorio Chong despiertan casi el mismo rechazo de los mexicanos con un 30.9% para el primero y un 30.7% para el segundo. Estas son las personas, pero ¿Cómo están los partidos? De acuerdo a la más reciente encuesta de El Universal cuando se le preguntó a los mexicanos a nivel nacional ¿Por qué partido votarían? La respuesta fue MORENA con un 23.3%, por el PAN -no el Frente Ciudadano- con 20%, por el PRI un 16.5% y por un independiente -sin mencionar- un 3.5%. Estos números y el entorno de divisiones que vive el partido acción nacional hace que en este momento el PRI se encuentre a distancia competitiva de pelear el segundo lugar en la intención de voto; y por ello, que la designación de su candidato sea el punto de partida para estar en posibilidad de pelear la presidencia de la república en junio próximo. El candidato del tricolor deberá poder hablar cómodamente con los sectores de la sociedad sí, pero también con la apaleada militancia de Nuevo León, de Jalisco, de Puebla, Veracruz; crear, en todo el sentido de la palabra, una base fuerte de priísta en Ciudad de México y conciliar las divisiones que existen con los priísta mexiquenses. El PRI enfrenta su máxima prueba el próximo junio ya que el escenario pinta para una elección muy dividida donde ninguno de los participantes tendrá arriba del 33% a 35% de la votación. Por ello, contar con una militancia unida será fundamental para quien resulte su candidato, ya por el 2006 este órgano político vivió su punto más bajo al tener el 22% de los votos emitidos, podemos decir que ese es su piso de arranque. El revolucionario institucional deberá cuidar bien a los de casa ya que el 41% de la población general afirma que jamás votará por este partido. Tendrá en contra también, la percepción de cinco de cada 10 mexicanos quienes piensan “que si el PRI se mantiene en la presidencia sería un retroceso para el país”. En política la percepción lo es todo y por ello, el secretario Osorio no debe ser descartado todavía. Sus números de aprobación, conocimiento y rechazo no ha variado pese a los momentos críticos que se viven por la inseguridad en todo el país. Osorio, pasó de un 76.5% a 75.9% en nivel de reconocimiento pese a no estar tan vigente en los medios de comunicación y su nivel de rechazo está apenas 0.2% respecto al de Andrés Manuel López Obrador con 30.7% frente a 30.9% del tabasqueño. Por esta razón, y sabiendo que el presidente Peña es un político pragmático, ante la disyuntiva sobre quién debe ser el candidato para que el PRI intente retener la presidencia de la república el próximo año frente a AMLO, los números son claros, entre Meade, Nuño y Narro la respuesta quizá es Osorio… Aarón Sánchez