El mundo quiere lavar sus culpas o sus malas acciones en contra del planeta, pero la realidad es que nadie dejará de hacer lo que toma de ella hasta no estar seguro de que el otro hará lo mismo. Es por eso por lo que vemos a los países firmando acuerdos en forma unánime, y sólo sumando un volumen a favor, mientras que hay otros que no saben cómo definirse.

Resumen del COP26: ¡Confusión! Esto en muchos acuerdos en los que no se define, en forma clara, el objetivo.

Haremos una síntesis de los acuerdos principales y de cómo aplica en México:

1.- Declaración de los líderes sobre los bosques y el uso de la tierra. La declaración propone convertir bosques naturales en plantaciones. Permiten la tala de bosques para sustituir por arboles de cultivo, los cuales no tienen la misma captación de CO2 para retornar como oxígeno. Los árboles son sustituidos no para ayudar a la naturaleza, sino para generar un interés económico al ser humano. ¿Qué tipo de árbol debemos de plantar?, ¿Los que produzcan más oxígeno o uno que de frutos, pero menos oxígeno? Una persona necesita de 22 árboles para tener poder respirar. El programa Sembrado Vida no especifica si la reforestación se refiere a árboles de regiones perdidas y plantando otros con las mismas características, debido a que son parte del ecosistema natural del planeta. Un árbol tarda en madurar entre 10 a 20 años; el arbol frutal entre 4 a 5 años.

2.- Propuesta de Estados Unidos y la Unión Europea para reducir las emisiones metano, cuyo potencial de calentamiento global es 28 veces mayor al del dióxido de carbono (C02). México firmó el acuerdo, por lo cual, deberá aportar una mayor cantidad de presupuesto a Petróleos Mexicanos (PEMEX), debido a que éste ha incrementado en 19.1% las emisiones de gas natural a la atmósfera, y al tener metano -sustancia principal del gas natural-sus emisiones contribuyen a la contaminación del aire y al calentamiento global. Habrá el suficiente presupuesto, además de implementar un monitoreo continuo de los más de 8 mil pozos de hidrocarburos existentes. EU tiene más de 900 mil pozos.

3.- 40 países se comprometieron a alejarse del carbón, pero grandes usuarios y productores como China, India, Australia y EU, no se inscribieron. En este compromiso, no hay nada sobre alejarse del petróleo y el gas, sólo refiere a una de las tres principales energías primarias fósiles: el carbón, que es usado principalmente para generar electricidad en el mundo. El petróleo es para combustibles, para motores de combustión; el gas natural para electricidad, petroquímica y poder calorífico en ciertas industrias. Estos dos últimos, hoy en día, no existe la forma de como sustituirlos de forma tácita. Para continuar el uso del petróleo crudo y del gas natural, pretenden invertir en tecnologías que puedan ayudar a capturar el CO2 de la atmosfera, y ante esto, EU ha emitido un programa llamado en inglés “Carbon Negative Shot”, con el que espera eliminar gigatoneladas de este gas de la atmósfera y almacenarlo de forma duradera (100 dólares por tonelada de CO2 neto equivalente). México podrá alinearse a todo lo anterior, dejando toda la responsabilidad a las empresas del estado, asignando un presupuesto, no incrementar el referenciado a la operación, sino a la captura de CO2.

4.- Declaración sobre el apoyo público internacional para la transición a las energías limpias; retirar la financiación pública a proyectos de energías primarias fósiles.

No confundir la banca privada con la pública. Aquí sólo hay el compromiso de los dineros que son otorgados por medio de créditos a proyectos energéticos vía financiamiento público, es decir de los gobiernos. La administración de cada nación dejará de apoyar proyectos fósiles y deberá sólo dará créditos a proyectos que generen electricidad con energías limpias. De acuerdo al estudio realizado por Oil Change International, México, por medio de Banco Nacional de Comercio Exterior, y Nacional Financiera, otorgó de 2018 a 2020 un financiamiento anual promedio de combustibles fósiles de 236 millones de dólares, confirmando que no hay políticas de exclusión para apoyar esta declaración, a sabiendas que las empresas públicas de energía dependen del presupuesto que asigne el gobierno mexicano.

Resumen:

Muchos discursos y palabras que confunden, pero la realidad es que reforestación no es sinónimo de reponer lo mismo que le quitamos a la naturaleza. Reducir el metano, sí, pero hay naciones que no tienen infraestructura para aprovecharlo al máximo. Eliminar el carbón para generar la electricidad, sí, pero se continuarán usando los hidrocarburos líquidos y gaseosos más allá del 2050, y, en forma paralela, invirtiendo en eliminar el CO2 del planeta.

En el corto plazo, los gobiernos dejarán de financiar proyectos de energías primarias fósiles. ¿Cómo podrán hacerlo los países que tienen empresas del estado en el sector de hidrocarburos si muchas de ellas dependen de los ingresos de esta industria? Sin olvidar que todo lo que cambia al planeta complica la vida en él, y éste se adecúa para sí mismo.

El problema lo tendrán los seres vivos, que para adaptarse en una evolución de mediano plazo como organismos, muchos tendrán que morir o desaparecer de la faz de la tierra.

Por Ramses Pech – Grupo Caraiva – León & Pech architect

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