El auge de las transacciones digitales ha brindado comodidad y rapidez, pero también ha abierto las puertas a los fraudes cibernéticos. De hecho, en los últimos años, el número de casos de estafas en transacciones digitales ha experimentado un aumento alarmante.
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el incremento de casos se hizo más evidente desde 2020.
En 2022, esta autoridad registró más de 390 mil controversias por posibles estafas, teniendo un incremento relevante los fraudes cibernéticos. Este delito pudo aumentar por el incremento de compras a través del e-commerce y las transferencias vía electrónica.
Bajo este contexto, la autoridad mexicana ha aconsejado a usuarios de servicios financieros en línea que verifiquen siempre las empresas y los comercios con los que interactúan. Dicha medida ayuda a que los usuarios no realicen transferencias a cuentas falsas o negocios inexistentes.
Al respecto, Sistema de Transferencias y Pagos (STP), la fintech empresarial mexicana especializada en tecnologías de pago, recomienda a comercios y usuarios acciones de prevención, tales como:
Identificar al vendedor o entidad a quien se quiere pagar un servicio. Para tal efecto, STP recomienda que antes de pagar la cantidad total, se realice una transferencia de 1 centavo a la cuenta CLABE a la que se quiere pagar.
“Este depósito de un centavo se hace a la cuenta del cliente o proveedor, así, la institución financiera receptora debe publicar los datos de la transacción, entre ellos el nombre y el RFC del beneficiario.
“Esto se hace a través del Comprobante Electrónico de Pago (CEP), que permite identificar a los usuarios del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y es avalado por el Banco de México (Banxico)”.
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STP expuso que dicha información se puede consultar a través del portal de Banco de México en https://www.banxico.org.mx/cep/ o si eres cliente de la fintech, a través de su API de manera automática.
El director de cumplimiento normativo de STP, José Gutiérrez, abundó que al conocer estos datos, el consumidor o un negocio puede asegurarse de que la cuenta esté a nombre del comercio, banco o de un cliente, antes de hacer una operación u otorgar un servicio.
Comúnmente, las víctimas realizan una transferencia a un negocio o persona de la que recibió una oferta. Una vez efectuada la operación, al esperar por el artículo o servicio, se dan cuenta de que no existe la venta y que el número CLABE al cual se transfirió tampoco es de una empresa, sino de un tercero “desconocido”, por lo que pierden su dinero.
Para hacer frente a este tipo de estafas, otra de las recomendaciones de STP es no realizar operaciones financieras o ingresar a un enlace enviado para verificar un cobro o hacerlo, a través de una red de wifi abierta o en un espacio y equipos que sean públicos.
Asimismo, la firma recuerda que ninguna institución solicita datos a través de SMS, a través de correo electrónico o con el uso pop-ups o pantallas emergentes.
En caso de detectar algún movimiento sospechoso, es fundamental denunciarlo ante la institución bancaria y si es necesario, ante las autoridades.
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