Los Juegos Olímpicos de París 2024, que se inauguraron este viernes, se perfilan como uno de los eventos deportivos más relevantes del año, pero también como un objetivo tentador para los cibercriminales.
Lo anterior, por la convergencia de millones de espectadores, por la infraestructura tecnológica que representa y por la importancia geopolítica que significa.
De hecho, las autoridades francesas y los organizadores de los Juegos Olímpicos de París 2024 han advertido públicamente sobre la alta probabilidad de sufrir ciberataques.
El primer ministro francés, Gabriel Attal, ha afirmado que “somos un objetivo y habrá ciberataques”. La previsión se basa en el historial de eventos deportivos de gran escala, que han sido blanco recurrente de ataques en los últimos años.
De acuerdo con Gil Vega, CISO de Veeam, hay varias razones de las alarmas, comenzando por decir que los ojos del mundo están puestos en él, lo que lo convierte en un objetivo principal para los malos, sean activistas, actores de Estado o ciberdelincuentes.
Otra razón, expuso, es la enorme escala de infraestructura de TI que debe existir para realizar un evento como éste, y el tiempo relativamente corto que tuvieron los organizadores para implementarlo todo.
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“Teniendo en cuenta que se prevé que habrá más de 10,000 atletas, millones de visitantes y miles de millones de espectadores en todo el mundo, el potencial de que se produzca un desastre cibernético es considerable”, apuntó en un artículo.
La buena noticia es que el equipo responsable de los Juegos Olímpicos de Paris se ha tomado muy en serio la amenaza.
En estrecha colaboración con la Agencia Francesa para la Seguridad Nacional (ANSSI), han llevado a cabo un extenso programa para proteger los juegos, que incluye un amplio refuerzo de sus sistemas; war gaming (juegos de guerra), que son ejercicios de mesa de inmersión profunda que imitan un incidente importante de seguridad cibernética; pruebas de penetración, y un programa de recompensas por errores, para recompensar a los hackers éticos que encuentren vulnerabilidades en los sistemas.
Asimismo, el centro de operaciones de seguridad del evento operará desde una ubicación ultrasecreta.
“Si algo tenemos bien cierto es que los delincuentes cibernéticos aprovechan todo tipo de acontecimientos mundiales para sus planes.
“De esta forma, los Juegos Olímpicos de Paris probablemente serán no sólo un objetivo en sí, sino también un señuelo en futuros intentos de phishing y fraude”, dijo Vega.
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