“En su regulación ordena que se detengan las obras, pero también establece que deben implementarse medidas para que no se afecte la vialidad y que los usuarios puedan circular. Como hay tramos inconclusos, pues se tiene entendido que se tienen que terminar para que los usuarios puedan circular”.En entrevista en W radio, Granados Covarrubias expuso que esta misma semana el Gobierno de la Ciudad de México interpondrá un recurso de defensa, a fin de apresurar los tiempos, debido a que el Poder Judicial inicia su periodo vacacional en breve. Este amparo tendrá como base la aclaración sobre los trabajos, la no afectación al patrimonio histórico y que la construcción abona al compromiso de cuidado del medio ambiente, al reducir el uso de vehículos y sustituir camiones de gasolina por otros no contaminantes.
“El interés superior es el beneficio de la ciudadanía. Antes se sacaron de circulación 300 microbuses, ahora serán 140 autobuses, el Metrobús sustituirá eso y para el cuidado del medio ambiente, se evita un problema de 20 mil toneladas de contaminantes”.Esto, luego de que el juzgado octavo de distrito en materia administrativa, Fernando Silva García entregara la suspensión definitiva solicitada por la Academia Mexicana de Derecho Ambiental (AMDA), con base en que la construcción afectará el Bosque de Chapultepec y los monumentos históricos de Paseo de la Reforma. Ambos dichos, dijo el Consejero Jurídico no tienen sustento, y se cuenta con la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para los trabajos, lo que se mostrará a la autoridad federal, a fin de continuar con la obra sin mayor conflicto.
“Interpondremos recursos legales, una revisión a esta regulación y estaremos en coordinación con las autoridades federales, porque desde el 19 de mayo, el propio INAH dio la autorización para el cambio de pavimento, no estamos incumpliendo en ninguna normatividad con la autoridad federal”.





