La reparación del daño, como lo plantea la obra, con jardineras en estaciones y terminales, no será suficiente. “Esto no reemplaza, porque la cantidad de árboles que se pretenden derribar, longevos y de gran tamaño, son de ayuda para la reducción del dióxido de carbono que se genera en la ciudad”, dijo.Además de la afectación al medio ambiente, el diputado subrayó los daños que esta obra ocasionaría a emblemas históricos y culturales que se encuentran a lo largo de la construcción, tales como la Diana Cazadora, la Fuente de Bucareli, el Monumento a Colón, el de Cuauhtémoc, la Glorieta de la Palma, los Arcos de la Independencia, el Ángel de la Independencia, la Estela de Luz y los Misterios que se encuentran en la Calzada con el mismo nombre. A esta demanda, se suman las múltiples inconformidades que han expresado los vecinos, tanto de la delegación Gustavo A. Madero, como de la zona de Polanco, donde se prevé termine la obra, a la altura de la Fuente de Petróleos. Además de la Academia Mexicana de Derecho Ambiental, que interpuso una demanda de amparo indirecto contra la construcción de la obra por la violación de derechos constitucionales y tratados internacionales en materia ambiental.





